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Más de 60 focas en peligro de extinción aparecen muertas en las costas de Alaska, y nadie sabe por qué

Las focas se están muriendo en Alaska, y los científicos no saben por qué.

Más de 60 focas, incluyendo focas barbudas (erignathus barbatus), anilladas (pusa hispida) y manchadas (phoca largha), han aparecido muertas a lo largo de las costas de los mares de Bering y Chukchi en Alaska, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

Los cadáveres de las focas, todas protegidas por la Ley de Especies en Peligro, comenzaron a aparecer en las aguas en mayo, pero decenas de nuevos reportes llegaron recientemente de lugareños que vieron a los animales muertos en el suroeste de Norton Sound, en las costas occidentales del estado. En algunos casos se les ha encontrado sin pelo, pero los científicos no están seguros de si eso se debe a que sus cuerpos están en proceso de composición o debido a mudas, en las cuales los animales arrojan plumas o pelo para dejar espacio para nuevos.

Esta es, claramente, una mala noticia para las especies, pero también es preocupante para las personas nativas de Alaska que dependen de los animales marinos como una fuente clave de alimentos. Los cazadores de subsistencia son, después de todo, los que están en las aguas y que a menudo son testigos de estos tristes escenarios de primera mano. NOAA se está comunicando con varios grupos locales para descubrir cómo remediar el problema, según han explicado en un comunicado:

Debido a que las focas de hielo son un recurso esencial para las comunidades nativas de Alaska, la seguridad alimentaria es una gran preocupación para nosotros. Algunas personas han expresado su preocupación por la contaminación. Otros han informado que las focas parecen inusualmente delgadas este año, y están preocupados por la disponibilidad de presas.

La agencia también está trabajando con la organización Alaska Marine Mammal Stranding Partners para tomar fotografías de los animales muertos, y realizar las necropsias adecuadas, para descubrir qué los está matando. Sin embargo, estos tipos de investigaciones no siempre ofrecen una respuesta clara.

Un evento de mortalidad similar, donde se encontraron muertas las mismas especies de focas con pérdida de pelo, se desarrolló entre 2011 y 2016, y los científicos aún no saben exactamente por qué. Se creía que ese evento era el resultado de algún tipo de enfermedad, pero las muestras de tejido nunca apuntaron a ningún virus o contaminante a quien culpar. Al menos 233 focas murieron en esa ocasión. Con suerte, NOAA podrá descubrir qué es lo que está matando a las focas para evitar un número tan elevado de muertes esta vez.

“Nos estamos movilizando para que nuestros expertos en mamíferos marinos y nuestros socios se trasladen hasta el lugar para obtener algunas muestras”, dijo a Reuters Julie Speegle, portavoz de NOAA Fisheries. “Podría ser una floración de algas nociva, entre muchas otras cosas.”

El cambio climático probablemente tampoco ayuda. Los inviernos han sido anormalmente cálidos, y esto parece estar contribuyendo a la muerte de otros animales como los frailecillos. Las altas temperaturas en los últimos años está perturbando la vida como la conocemos en las costas del Ártico.

Las focas dependen del hielo para descansar y cazar. Sin embargo, el hielo marino del Ártico acaba de alcanzar un mínimo histórico en esta época del mes, como informa Mongabay. Eso puede estar afectando, especialmente si las focas no encuentran suficiente hielo, pero los científicos tendrán que mirar más de cerca e investigar para estar seguros.

Fuente: es.gizmodo.com