Aumento de muertes de carpinchos con sarna preocupa a los investigadores: crean protocolo con Ambiente

Aumento de muertes de carpinchos con sarna preocupa a los investigadores: crean protocolo con Ambiente

Los casos de roedores muertos por esta enfermedad se dispararon en 2026. Los animales enfermos tienen zonas del pelaje caído y costras, lo que dificulta su habilidad para regular su temperatura

Si bien desde 2022 hay registros puntuales de carpinchos con sarna en territorio uruguayo, entre fines de 2025 y comienzos de 2026 los casos se dispararon y prendieron las alarmas entre los investigadores dedicados al estudio de la fauna autóctona. Las denuncias de los vecinos que se cruzan a los animales enfermos muestran un patrón repetido: carpinchos debilitados, con parte del pelaje caído y costras en la piel.

“Fue con este boom reciente (de los reportes) que investigadores con interés en la temática, que veníamos hablando de manera más aislada, decidimos contactar a la gente de Argentina que trabaja en esto hace mucho tiempo y que tenía protocolos armados para ver qué podía estar pasando acá”, explica a El País Alexandra Cravino, investigadora en el Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales (Facultad de Ciencias-UdelaR), en el Instituto de Investigación Una Salud (UdelaR) y presidenta de la Sociedad Zoológica del Uruguay (SZU).

La investigación está en etapas muy iniciales, por lo que los académicos no pueden hablar con certeza de cifras de animales afectados; si bien se tienen varios casos reportados hay que ubicarlos geográficamente y verificar que no estén repetidos. Las especialistas argentinas —Melina Anello, Virginia Rago y Marcela Orozco—, con las que se comunicó Cravino, planteaban una situación similar de sarna detectada en guanacos, en la Patagonia, y en otros animales en regiones de Argentina cercanas a Uruguay, como el Delta del Paraná o Esteros de Iberá.

El diálogo con el Ministerio de Ambiente y la elaboración de un protocolo

Tras un par de diálogos informales se hizo una reunión virtual entre las especialistas argentinas, los investigadores uruguayos y representantes del Ministerio de Ambiente. “Ahí es donde surge el acuerdo de elaborar un protocolo, que es bastante importante en esto de la vigilancia sanitaria, en entender qué está pasando y pasar de ver los casos a ver qué hay más allá”, explica.

Más allá de la ubicación geográfica de los casos hay otros factores a analizar: si hay urbanizaciones cerca, qué paisaje rodea a los animales, qué otras especies están involucradas, y, también, qué pasa con los roedores sanos. Para ello se utilizará un plan de monitoreo con cámaras trampa, dispuestas de forma tal que registren los lugares en los que hay casos de sarna, pero también aquellas zonas vecinas en las que podría aparecer la enfermedad y en las que los carpinchos parecen visiblemente sanos.

El plan también implica la toma de muestras, para analizar cuál es la variante que está afectando a los carpinchos y que los investigadores puedan entender si es algo que saltó de otra especie o algo propio de estos roedores, aunque, en esta etapa inicial, todo parecería indicar que es “algo emergente”.

Las complejidades del tratamiento de las enfermedades en fauna silvestre

“El carpincho quizás no estaba acostumbrado a este ácaro y por eso tiene estas consecuencias. Es una enfermedad compleja, de alta mortalidad, que, por más que capaz está en algunas especies, tiene chance de saltar a humanos”, señaló. La sarna, al generar caída del pelaje y lesiones de la piel, afecta la capacidad de termorregularse de los carpinchos, que quedan más expuestos a ser afectados por otras enfermedades, como neumonías.

Sin embargo, Cravino puntualiza que entender mejor lo que está pasando «no va a salvar a aquellos carpinchos que hoy en día están enfermos». El tratamiento de la fauna silvestre es muy diferente al de los animales domésticos: no se les realiza un monitoreo y no se conocen las consecuencias de darles medicación. “¿Qué pasa si le das un antiparasitario y le destruiste las defensas contra otras cosas también?”, señala.

Las experiencias registradas por los especialistas en sarna de la región apuntan a “una tasa de mortalidad alta”. Va a ser importante para los investigadores, entonces, el estudio de aquellos ejemplares que pasen la enfermedad y sobrevivan, que ganen defensas o logren adaptarse al ácaro.

¿Qué hacer si me encuentro con un carpincho con sarna?

Desde el Ministerio de Ambiente se exhorta a la población a no acercarse ni tocar los animales enfermos, y también mantener alejadas a sus mascotas. Cravino solicitó que, al encontrar a un animal que muestre señales de sarna (tanto con vida como muerto), las personas se comuniquen al 098 490 889 y envíen una fotografía del carpincho, la ubicación del ejemplar y un texto que describa las circunstancias en las que se encontró al animal.

La información será procesada por el Ministerio de Ambiente, lo que asistirá a la investigación.

Fuente: elpais.com.uy

Alberto Vazquez

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