Sandoval, Moshinsky, Adem y Gitler, figuras destacadas en la historia moderna de las ciencias fisicomatemáticas en México

Figuras como la de Marcos Moshinsky han sido determinantes para la internacionalización de la ciencia en México. Investigador excepcional y maestro de varias generaciones de científicos, fue arquitecto de la ciencia mexicana, sostuvo Alejandro Frank

La labor de los científicos Manuel Sandoval, Marcos Moshinsky, José Adem y Samuel Gitler en la formación de instituciones y desarrollo de la física y las matemáticas en México fue recordada en la conferencia El Colegio Nacional y las ciencias fisicomatemáticas, coordinada por los colegiados Alejandro Frank y Carlos Coello. La sesión formó parte VIII Encuentro Libertad por el Saber, El Colegio Nacional: 80 años en la construcción del México moderno.

Coello Coello comentó que estos pensadores vivieron periodos y épocas de México muy diferentes, “en algunos había que construir y en otros casos había que consolidar”.

Por su parte, Enrique Ramírez de Arellano del Centro de Investigación de Estudios Avanzados (Cinvestav), recordó que José Adem nació en Tuxpan, Veracruz, el 27 de octubre de 1921, donde recibió su instrucción hasta la preparatoria. En 1941 viajó a la Ciudad de México e ingresó a la UNAM para realizar estudios en la Facultad de Ciencias. En 1949 recibió el título de matemático y, con becas de fundaciones norteamericanas, estudió en la Universidad de Princeton New Jersey, obteniendo en 1952 el grado de doctor en matemáticas. Descubrió un conjunto de relaciones que le permitieron algebrizar el problema de homotopía, el cual tiene una gran importancia en la antropología algebraica.

Para 1961 se integró como jefe y fundador del Departamento de Matemáticas del Cinvestav del IPN, “con la intención de generar, en México, investigación matemática del más alto nivel y de atraer buenos estudiantes de toda la república y del extranjero”. Como promotor de las matemáticas en América Latina, tuvo gran importancia su participación en el Comité Internacional de la Escuela Latinoamericana de Matemáticas, cargo que ocupó desde 1968 hasta su fallecimiento. “En 1960 fue nombrado miembro de El Colegio Nacional y 1962 recibió el grado de Doctor Honoris causa de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Sus trabajos aparecen citados en la literatura internacional con más de mil 500 citas”.

Al tomar la palabra, Jesús González Barros, investigador del Civestav, hizo algunas reflexiones sobre lo que significó el trabajo de Samuel Gitler. “Fue un genio matemático con una aguda intuición geométrica y un profundo nivel de abstracción, cualidades que lo llevaron a desarrollar trabajos torales dentro de la matemática moderna”. Agregó que, además de sus cualidades científicas, Gitler tenía una afable personalidad y una brillante capacidad para formar grupos dinámicos de trabajo, lo que permitió erigirse como la persona referente en la difusión y en la educación matemática en México.

En palabras de González Barros, Samuel se desempeñó como editor de la segunda serie del Boletín de la Sociedad Matemática Mexicana de 1969 a 1981. En 1961 colaboró con la Escuela Superior de Física y Matemáticas del IPN, una de las instituciones centrales en la formación matemática de la juventud nacional. En 1971 organizó la segunda Escuela Latinoamericana de Matemáticas y, durante el sexenio de 1970 a 1976, colaboró en el diseño de los libros de textos gratuitos para la educación primaria dentro del área de matemáticas. Ingresó a El Colegio Nacional en 1986.

“Samuel Gitler fue piedra angular en la formación de una vibrante Escuela Mexicana de Topología, institución intangible y oblicua en nuestro país que continúa hasta la fecha conduciendo los derroteros de la vida matemática de México”, puntualizó el experto.

Por su parte, Alejandro Frank, miembro de El Colegio Nacional, se refirió a los físicos teóricos que utilizaron las matemáticas para analizar los problemas de la naturaleza. Manuel Sandoval Vallarta, miembro fundador de El Colegio Nacional, y Marcos Moshinsky, también miembro de esta institución.

Aseguró que “la historia de la física en México no puede escribirse sin Manuel Sandoval, estuvo nominado al Premio Nobel de Física, autor de una teoría vigente que lleva su nombre y de investigaciones que inspiraron el trabajo de Albert Einstein, con quien mantuvo una relación cordial y amistosa. Obtuvo reconocimiento mundial al colaborar en el desarrollo de la teoría Lemaitre-Vallarta de la radiación cósmica, en la que propuso que las partículas de radiación cósmica sufren una desviación al cruzar el campo magnético de la Tierra, de ahí su nominación al Nobel en 1935”.

Frank destacó que Manuel Sandoval tuvo un gran interés en la física moderna, investigó con gran éxito en distintos campos de esta ciencia. Fundó el Seminario de Cultura Mexicana, director del IPN y presidente del Instituto Nacional de la Investigación Científica. El doctor Sandoval Vallarta, falleció en la Ciudad de México el día 18 de abril de 1977.

Al referirse a Marcos Moshinky, el colegiado detalló que este físico ingresó a El Colegio Nacional el 10 de octubre de 1972 con la conferencia Simetría de la Naturaleza, uno de los temas en los que fue líder. Moshinsky fue pionero y pilar de la física en México. Investigador excepcional, maestro de varias generaciones de científicos, forjador incansable y arquitecto de la ciencia mexicana. Fundó escuelas y academias, por lo que es uno de los científicos más influyentes en la historia del país.

Recibió premios como el Príncipe de Asturias en 1988, el Ciencias UNESCO en 1997, y lo que se considera el máximo galardón en el área de la simetría y la teoría de grupos, la Medalla Wigner en 1998. Formó parte de 11 academias científicas incluyendo El Colegio Nacional. Fue el editor fundador de la Revista Mexicana de Física y de la Escuela Latinoamericana de Física.

“Su pasión en el campo de la ciencia y su hermoso lenguaje matemático de la Teoría de grupos y la simetría, le dio fama internacional. Se convirtió en uno de los más importantes exponentes a nivel mundial de esta poderosa herramienta científica, logrando notables aplicaciones en la física atómica, molecular y nuclear”, concluyó Frank. Subrayó que “Moshinsky ha sido determinante para la internacionalización de la ciencia en México”.

Fuente: El Colegio Nacional