Para enfrentar las enfermedades crónicas en México, es importante apuntalar los institutos nacionales de salud: Octavio Gómez Dantés

El investigador señaló que “no hay salidas ni fáciles ni baratas; es importante fortalecer mediante un enfoque integral todo el espectro de atención a la salud, desde la promoción y el combate a los riesgos, hasta los cuidados paliativos y la atención curativa de alta especialidad”

“A pesar de sus grandes y reconocidos logros, los institutos nacionales de salud, los INSALUD, han sido blanco reciente y creciente de críticas, a mi juicio, injustificadas, que se basan en cuatro dicotomías, pensar que hay que priorizar la prevención frente a la curación; la atención de primer nivel frente a la atención especializada; lo local frente a lo global; y la acción versus la investigación”, expresó Octavio Gómez Dantés, del Instituto Nacional de Salud Pública, al impartir la conferencia Los pilares de la medicina y la salud pública.

El investigador en ciencias médicas apuntó que quienes critican a los institutos ignoran que los sistemas de salud modernos, lejos de asumir estas dimensiones como contrapuestas, las han integrado, se entiende que “los esfuerzos curativos sólo pueden ser sustentables, desde el punto de vista financiero, si se acompañan de vigorosas acciones para mantener a la gente sana, mediante iniciativas de promoción de la salud y de combate a los riesgos”.

El investigador recordó que, en 1943, se crearon en México los tres pilares del actual sistema de salud, la Secretaría de Salubridad y Asistencia, hoy Secretaría de Salud; el Instituto Mexicano del Seguro Social; y el primero de los Institutos Nacionales de Salud, el hoy Hospital Infantil de México Federico Gómez. Además, de que en ese año se creó El Colegio Nacional, que este marzo de 2026 reanudó el ciclo Los institutos nacionales de salud: orígenes y perspectivas, coordinado por el colegiado Adolfo Martínez Palomo, para recordar la historia de las instituciones olvidadas por las autoridades actuales, insistir en su importancia y reflexionar sobre su futuro.

“El principal mensaje es que, para enfrentar de manera efectiva y sostenible las enfermedades crónicas no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y los problemas de salud mental que hoy dominan a la población mexicana, es necesario apuntalar tanto las actividades de prevención primaria como la atención curativa, incluyendo la atención de alta especialidad que proporcionan, entre otras unidades hospitalarias, los Institutos Nacionales de Salud”.

Agregó que no hay salidas ni fáciles ni baratas, por lo que es importante fortalecer mediante un enfoque integral todo el espectro de atención a la salud, desde la promoción y el combate a los riesgos, hasta los cuidados paliativos, pasando por la atención curativa de alta especialidad.

En palabras de Gómez Dantés, los institutos nacionales de salud fueron, en principio producto, del esfuerzo de tres extraordinarias personalidades, Federico Gómez Santos, Ignacio Chávez Sánchez y Salvador Zubirán Anchondo, que encabezaron el fortalecimiento de la medicina de especialidad en México. “Con los tres primeros institutos, el del Hospital Infantil de México, el Nacional de Cardiología y el Hospital de Enfermedades de la Nutrición, nació un tipo de establecimiento que buscaba unir en un solo órgano la atención médica de alta especialidad, la formación de recursos humanos de posgrado y la investigación”.

“Así se inició una revolución para crear organismos médicos sociales donde el problema se atacara en todos los aspectos: la prevención, la curación, la investigación científica, la docencia y la ayuda social”. A estas tres notables instituciones se sumaron con el tiempo diez más, como el Instituto Nacional de Cancerología en 1949, el de Neurología y Neurocirugía en 1952, el de Enfermedades Respiratorias en 1959, el de Pediatría en 1970, y el Nacional de Salud Pública en 1987.

De acuerdo con el investigador, “durante más de siete décadas los INSALUD recibieron un apoyo continuo, yo, diría incondicional, de parte del gobierno federal. Pero hace algunos años inició su desamparo presupuestal. El argumento que se ha utilizado para desatenderlos es que son centros privilegiados y elitistas que concentran valiosos recursos que generarían mayores beneficios si se invirtieran en prevención y atención de primer nivel. La caída en el presupuesto de los INSALUD empezó en 2023”.

Subrayó que el presupuesto total de estas instituciones se redujo en más de tres mil millones de pesos, al pasar, de 21 mil 512 millones de pesos constantes en 2023 a 18 mil 151 millones de pesos en 2025, un descenso de más del 15 por ciento. “El presupuesto de todos los institutos nacionales de salud se redujo en este periodo y esta situación no va a mejorar en 2026. El abandono presupuestal de los INSALUD ha tenido muy diversas y graves consecuencias, aunque destacan tres: el empobrecimiento de la oferta de los servicios, los crecientes problemas de mantenimiento de estas instituciones y el desánimo de los médicos y enfermeras que trabajan en ellos”.

Lo anterior representa un éxodo que difícilmente podrá detenerse y que tendrá un efecto desastroso en la calidad de la atención. “La excelencia, el sello de estos institutos, se irá mermando, con consecuencias también en la formación de recursos humanos especializados y en la generación de conocimientos e innovaciones. en México, es absurdo seguir apostando por fortalecer la prevención y la atención de primer nivel, a costa de la atención especializada”.

Octavio Gómez reiteró que los daños que han producido y producirán las enfermedades crónicas no transmisibles que dominan el perfil de los mexicanos, requieren una respuesta oportuna y efectiva, no sólo de las unidades comunitarias y ambulatorias, sino también de los centros hospitalarios, que, además, son los principales generadores de recursos humanos especializados para la salud, conocimiento e innovaciones. “En 2043 nuestro sistema de salud cumplirá 100 años. No podremos celebrar ese centenario de manera digna si antes no alcanzamos la meta 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Cobertura Universal de Salud”.

Adolfo Martínez Palomo, miembro de El Colegio Nacional, concluyó que actualmente por Ley, “los Institutos Nacionales de Salud son libres en su administración, pero la administración los está estrangulando desde hace muchos años. Es decir, han perdido esa libertad, la han perdido desde hace tiempo, total y completamente”.

Fuente: El Colegio Nacional

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