El proceso de vacunación contra la viruela se desarrolló un siglo antes del descubrimiento de los virus: José Esparza

El proceso de vacunación contra la viruela se desarrolló un siglo antes del descubrimiento de los virus: José Esparza

Sostuvo que Edward Jenner “fue un médico rural inglés, un naturalista reconocido y un Poeta. Estableció la vacunación de brazo a brazo, la base de los programas antivariólicos durante más de 60 años”

La viruela fue una de las enfermedades más letales de la historia, durante el siglo XX, provocó aproximadamente 300 millones de muertes en todo el mundo. “Gracias a las campañas masivas de vacunación, la enfermedad fue eliminada, en México, en 1951, y erradicada a escala global en 1980, cuando la Organización Mundial de la Salud emitió la declaración oficial”, recordó el virólogo venezolano José Esparza, al impartir la conferencia Redescubriendo a Edward Jenner y el desarrollo de la vacuna que erradicó la viruela.

En la sesión que formó parte del ciclo El maravilloso mundo de los virus, coordinado por Susana López Charretón, miembro de El Colegio Nacional, el investigador del Instituto de Virología Humana de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, apuntó que “la erradicación de la viruela se convirtió en el mayor éxito alcanzado por una vacuna en la historia de la humanidad”.

Durante su exposición, Esparza recordó que a finales del siglo XVIII el médico inglés Edward Jenner observó una creencia popular entre las ordeñadoras de la campiña inglesa. “Quienes contraían una enfermedad leve de las vacas, conocida como cowpox, o viruela vacuna, parecían quedar protegidas contra la viruela humana, una enfermedad devastadora cuya letalidad podía alcanzar el 30 por ciento de los pacientes”.

Explicó que, en 1796, Jenner puso a prueba esta observación al inocular a un niño de ocho años llamado James Phipps, el hijo de su jardinero, con material obtenido de una lesión de cowpox presente en la mano de la ordeñadora Sarah Nelmes. Seis semanas después, expuso al menor al virus de la viruela humana y comprobó que no enfermó. “Dos años más tarde publicó los resultados de 23 casos que respaldaron su propuesta, Phipps fue su caso número 17, con lo que sentó las bases de la vacunación moderna”. Debido a su parecido clínico con la viruela humana, propuso para el cowpox el nombre de viruela de las vacas. “La inoculación como método para la prevención de la viruela fue denominada vacunación, en referencia al origen vacuno del agente protector”.

El especialista explicó que mucho antes de Jenner ya existían métodos para prevenir la viruela. Desde el siglo XV, en China e India, se practicó la variolación, una técnica que consistía en inocular material procedente de enfermos para generar inmunidad. Sin embargo, este procedimiento implicaba riesgos importantes, porque en ocasiones generaba casos graves e incluso nuevas epidemias. “La vacunación desarrollada por Jenner representó una alternativa más segura y terminó sustituyendo a la variolación en numerosos países”.

De acuerdo con el miembro de la Academia Nacional de Medicina Venezolana, la vacuna del también poeta inglés le dio la vuelta al mundo. Lo que fue posible gracias a la expedición filantrópica, también conocida como Expedición de Balmis, considerada una de las mayores hazañas sanitarias de la historia. “La expedición partió de España en 1803 transportando la vacuna viva en 22 niños que la portaban mediante la técnica de transmisión “brazo a brazo”. Tras recorrer las Islas Canarias, Puerto Rico, Venezuela y Cuba”.

La expedición llegó a México en agosto de 1804, desde ahí otros 26 niños mexicanos llevaron la vacuna a Asia y completó una circunnavegación del planeta, hasta regresar a Madrid en septiembre de 1806. El científico radicado en Estados Unidos destacó que “esta iniciativa constituyó la primera gran campaña internacional de vacunación y uno de los antecedentes más importantes de la salud pública global”.

El especialista subrayó que el proceso de vacunación se desarrolló un siglo antes de la teoría microbiana de las enfermedades infecciosas y del descubrimiento de los virus. “Edward Jenner, practicaba la inoculación de enfermedades sin conocer la existencia de los gérmenes. Con el descubrimiento de las bacterias como agentes causales de enfermedades humanas y animales, la teoría infecciosa de la enfermedad comenzó a formularse en la segunda mitad del Siglo XIX, principalmente a partir de los trabajos del francés Luis Pasteur y el alemán Robert Koch”.

“Cómo homenaje a Edward Jenner en 1881, Luis Pasteur propuso que el término vacunación se aplicara a cualquier procedimiento destinado a prevenir una enfermedad infecciosa mediante la inoculación, aun cuando no tuviera relación con la viruela ni con las vacas”.

La viruela y su genética

Esparza explicó que actualmente se reconocen aproximadamente 4 mil 400 especies diferentes de virus, de las cuales más de 200 son capaces de infectar al ser humano. La familia de interés en la viruela es la de los poxviridae. Los poxvirus son virus que producen pus, de ahí su nombre, son de gran tamaño con forma de ladrillo, están cubiertos por una membrana microproteíca, tienen un genoma grande y complejo y existen diferentes géneros, “el que tiene la mayor importancia médica es el de los ortopoxvirus, el encargado de desarrollar el virus de la viruela o variola”.

Algo importante es que la infección con un ortopoxvirus induce protección cruzada contra todos los ortopoxvirus y “esa fue la clave del éxito de Jenner”. Desde los tiempos del médico inglés se consideraba que la vacuna contra la viruela era el virus del cowpox (virus de la viruela bovina). Pero en 1939, “se demostró que el virus del cowpox y la vacuna contra la viruela eran virus inmunológicamente diferentes, de ahí que los médicos se refieran al patógeno de la vacuna como Vaccinia”.

El virólogo venezolano agregó que uno de los aspectos más relevantes son las investigaciones recientes que cuestionan la creencia de que la vacuna utilizada por Jenner procedía exclusivamente del virus cowpox, visión aceptada durante más de dos siglos. Explicó que un estudio realizado por él y un equipo de trabajo durante más de ocho años, en más de veinte vacunas conservadas en museos y colecciones de América, Europa y Asia, reveló que las inoculaciones, utilizadas entre finales del siglo XIX y principios del XX, se basaban en el virus horsepox o viruela equina (viruela de caballo), así como en el virus vaccinia, un ortopoxvirus de ADN de doble cadena, empleado en las vacunas modernas.

Los análisis no identificaron evidencias de vacunas históricas elaboradas directamente con el virus cowpox, lo que aportó nuevas pistas sobre el verdadero origen biológico de la vacuna antivariólica. Al concluir su participación, José Esparza destacó que “Edward Jenner fue mucho más que un médico rural inglés, fue un naturalista reconocido y un poeta. Logró establecer la vacunación como una herramienta de protección colectiva y anticipó que esta práctica conduciría eventualmente a la erradicación de la viruela”.

Fuente: El Colegio Nacional

Alberto Vazquez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *