Ponen en funcionamiento un telescopio de espejo líquido en la India

Mide 4 metros de ancho, se encuentra instalado en una montaña de la cordillera del Himalaya, a una altura de 2.450 metros

El Telescopio Internacional de Espejo Líquido (ILMT, por sus siglas en inglés), que forma parte del Observatorio Devasthal, ubicado en el estado indio de Uttarakhand, ha sido puesto en funcionamiento, lo que permitirá a los astrónomos localizar galaxias, cuásares, supernovas y demás cuerpos celestes, informa Science.

El telescopio, que mide 4 metros de ancho, se encuentra instalado en una montaña de la cordillera del Himalaya, a una altura de 2.450 metros, y está constituido por un cuenco de mercurio líquido, cuya superficie parabólica está recubierta con aluminio reflectante. Cuando este cuenco gira lentamente forma una capa parabólica perfecta, parecida al espejo de vidrio de los telescopios convencionales.

De acuerdo con la compañía que se encargó de la construcción del ILMT, su costo fue de 2 millones dólares, mucho más barato que el Telescopio Óptico Devasthal (DOT, por sus siglas en inglés), que costó 18 millones de dólares. Anteriormente, el DOT era el telescopio más grande de Asia, con sus 3,6 metros de ancho.

La concepción del ILMT se inició a finales de la década de 1990. En el 2012 se envió a la India el recipiente que contiene el mercurio líquido, no obstante, su construcción y puesta marcha fue retrasada en múltiples ocasiones. El pasado mes de abril se logró hacer girar el cuenco, que contenía 50 litros de mercurio líquido, formando una capa de parabólica de 3,5 milímetros de espesor.

El campo de visión del ILMT es una franja de cielo casi del ancho de la Luna. El escaneo se realizará desde el anochecer hasta el amanecer, debido a la rotación de la Tierra. Dado que el ILMT permite observar la misma franja del cielo, todas las noches de manera sucesiva, se podrán obtener imágenes de objetivos astronómicos tenues con una alta sensibilidad.

Además, se podrán observar transitorios tales como supernovas, cuásares y galaxias, ya que se harán comparaciones de las imágenes obtenidas cada noche para analizar cambios en el cielo.

Según el director del proyecto, Jean Surdej, en caso de que el telescopio funcione con éxito, se utilizará su tecnología para construir espejos líquidos de mayor tamaño, los cuales se instalarán en la Luna, ya que, sostiene, son un lugar ideal para futuros telescopios gigantes puesto que sísmicamente es menos activa que la Tierra, además de carecer de atmósfera.

En la década del 2000, tanto la NASA como la Agencia Espacial Canadiense ordenaron estudios de telescopios de espejo líquido en la Luna, pero no prosperaron.

Fuente: elciudadano.com

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