Científicos israelíes crean un plástico ‘inteligente’ que se endurece solo cuando se le ordena

Investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Néguev han desarrollado un material “inteligente”, similar al plástico, que permanece líquido hasta que se activa con luz o calor suave, lo que permite una producción, impresión y reparaciones más seguras y eficientes.

Un cubo de plástico líquido que nunca se endurece parece una fantasía en una fábrica. Además, genera desperdicios, retrasos y riesgos de seguridad en el mundo real. Químicos de la Universidad Ben-Gurión del Néguev afirman haber encontrado una nueva solución, y lo hicieron desplazando el interruptor de encendido hacia el propio material, según The Jerusalem Post.

Normalmente, muchos plásticos comienzan a endurecerse en cuanto se mezclan sus componentes, lo que puede causar desperdicios, errores y riesgos en fábricas y talleres. Para evitarlo, los investigadores idearon un material con un “interruptor interno” que permite decidir exactamente cuándo y dónde se vuelve sólido.

¿Cómo funciona este plástico?

El material está hecho de pequeñas moléculas que, en condiciones normales, podrían unirse entre sí y formar un plástico sólido. Sin embargo, estas moléculas se diseñaron para quedarse “apagadas”, es decir, sin reaccionar, incluso cuando ya están mezcladas con los demás ingredientes necesarios.

La clave está en la luz y el calor:

La luz ultravioleta mantiene las moléculas en un estado inactivo, como si el plástico estuviera en pausa.
Un calentamiento suave, aplicado en el momento deseado, reactiva las moléculas y hace que empiecen a unirse, transformando el líquido en un material sólido.

Para lograr un calentamiento muy preciso, los científicos usaron diminutas partículas de oro que actúan como calentadores microscópicos. Cuando reciben luz infrarroja, se calientan solo en zonas concretas, activando el plástico justo donde se necesita.

¿Por qué es importante?

Este sistema ofrece varias ventajas prácticas:

  • Más seguridad: el material no se endurece por accidente durante el almacenamiento o el transporte.
  • Menos desperdicio: se reducen los lotes de material que normalmente se perderían por endurecerse demasiado pronto.
  • Ahorro de energía: en lugar de calentar piezas completas, solo se activa el plástico en las zonas necesarias.
  • Mayor precisión: en impresión 3D y reparaciones, se puede controlar mejor cuándo una parte se vuelve rígida.

Materiales que se adaptan paso a paso

Además, los investigadores demostraron que es posible crear plásticos con distintas partes: algunas se endurecen de inmediato y otras permanecen flexibles hasta que se activan más tarde. Esto permitiría fabricar materiales que cambian sus propiedades durante el proceso, por ejemplo, empezar blandos para darles forma y luego volverlos muy resistentes.

Un paso hacia nuevos plásticos

Gracias a este enfoque, los científicos creen que podrían desarrollarse muchos nuevos materiales plásticos con propiedades a medida, algunos de los cuales serían difíciles de fabricar con las técnicas actuales.

En resumen, este plástico “inteligente” funciona como un material bajo demanda: se mantiene estable cuando no se necesita y se endurece solo cuando alguien decide activarlo. Una idea simple que podría transformar cómo se fabrican, imprimen y reparan muchos objetos en el futuro.

Fuente: enlacejudio.com

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *