Adiós a los auriculares en la oficina: crean un revolucionario altavoz que te envía el sonido directo al cerebro sin que nadie más lo pueda oír

Adiós a los auriculares en la oficina: crean un revolucionario altavoz que te envía el sonido directo al cerebro sin que nadie más lo pueda oír

Un nuevo altavoz desarrollado en Corea del Sur promete revolucionar el audio personal al dirigir el sonido hacia un único oyente, reduciendo las fugas acústicas y evitando utilizar auriculares tradicionales

Los auriculares podrían dejar de ser imprescindibles en oficinas, aviones o trenes gracias a una nueva tecnología capaz de dirigir el sonido hacia una persona concreta sin llenar de ruido el espacio que la rodea. Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (POSTECH), en Corea del Sur, han desarrollado un altavoz denominado MiPAL que busca convertir el audio privado en una experiencia sin dispositivos colocados sobre los oídos. Su funcionamiento se apoya en metamateriales acústicos y elásticos diseñados específicamente para controlar cómo se propagan las ondas sonoras. El resultado abre la puerta a escuchar música, contenidos multimedia o avisos personales sin molestar a quienes se encuentren a pocos centímetros.

La dificultad reside en una propiedad elemental del sonido: las ondas acústicas tienden a propagarse en numerosas direcciones, por lo que concentrarlas sobre una única persona resulta mucho más complicado que orientar un haz de luz. Los altavoces paramétricos convencionales pueden hacerlo mediante conjuntos formados por cientos de emisores, pero esta solución incrementa tanto la complejidad como el coste del equipo. Los sistemas construidos con un solo elemento, por el contrario, suelen generar vibraciones indeseadas que provocan fugas laterales de audio. El equipo de POSTECH ha tratado de resolver ambos problemas mediante un dispositivo mucho más sencillo.

MiPAL utiliza ultrasonidos modulados con contenido audible y aprovecha el comportamiento no lineal del sonido al desplazarse por el aire para proyectar la señal hacia una dirección determinada. La principal innovación consiste en integrar dos tipos de metamateriales dentro de un único transductor. Una metasuperficie acústica situada en la zona frontal funciona de forma parecida a una lente y concentra las ondas ultrasónicas en un haz estrecho. Al mismo tiempo, varias estructuras elásticas instaladas en la parte posterior reducen las vibraciones parásitas responsables de que el sonido termine escapándose hacia los laterales.

Sonido dirigido a una persona

Las pruebas muestran que el dispositivo puede transmitir audio dentro de un intervalo comprendido entre 500 Hz y 10 kHz, una banda que abarca más de cuatro octavas del espectro audible. Los investigadores realizaron simulaciones de asientos de avión utilizando señales reales de emisiones y música para comprobar hasta qué punto podía mantenerse aislada la experiencia sonora. La incorporación de los elementos elásticos mejoró considerablemente el control de la dirección del audio y permitió concentrarlo sobre el ocupante seleccionado. De esta forma, una persona podría escuchar su contenido mientras quien estuviera sentado al lado recibiría una cantidad muy reducida de sonido.

El profesor Junsuk Rho, responsable del trabajo, destaca precisamente la integración de todos estos componentes como una de las claves del proyecto. «Al diseñar conjuntamente los metamateriales y el dispositivo ultrasónico como un único sistema, superamos al mismo tiempo las limitaciones de coste, complejidad y flexibilidad de diseño», explicó. Rho añadió: «La investigación sobre metamateriales acústicos y elásticos se ha mantenido en gran medida en la etapa de validación de principios y demostración de conceptos. Este estudio es el primero que integra metamateriales en un dispositivo funcional y demuestra su potencial para un uso práctico». La propuesta pretende así trasladar una tecnología experimental hacia aplicaciones capaces de funcionar fuera del laboratorio.

Otro de los aspectos relevantes de MiPAL es que sus estructuras modulares pueden fabricarse mediante impresión 3D, lo que permitiría modificar rápidamente parámetros como la separación entre asientos, el ángulo del haz o las condiciones específicas de funcionamiento. Sus responsables plantean posibles aplicaciones en aviones y trenes, donde diferentes pasajeros podrían recibir entretenimiento o avisos personalizados sin utilizar auriculares. Los museos también podrían emplear sistemas similares para reproducir explicaciones diferentes dependiendo de la posición del visitante frente a una exposición.

Fuente: elconfidencial.com

Alberto Vazquez

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