Encuentran enzimas bacterianas que degradan el plástico

Encuentran enzimas bacterianas que degradan el plástico

Los desechos de plástico, esparcidos por todas partes y a menudo en fragmentos tan pequeños que pasan desapercibidos, se han convertido en un problema global, en buena medida por la gran durabilidad de este material. El plástico tarda entre décadas y siglos en descomponerse de manera natural. Por ejemplo, las bolsas de plástico tardan de 10 a 20 años, las pajillas desechables para bebidas tardan de 30 a 40 años, y las botellas de plástico que albergan agua u otras bebidas, comúnmente usadas una vez y luego desechadas, tardan unos 500 años en descomponerse. La búsqueda de formas prácticas y no contaminantes de degradar plástico se ha convertido en un objetivo científico del máximo interés.

En este campo de investigación, unos científicos apostaron por buscar organismos biológicos y material genético que puedan utilizarse en la lucha contra la basura de plástico y han encontrado 12 enzimas de origen bacteriano que son capaces de degradar el poliuretano y el nailon.

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Malthe Kjær Bendtsen y Andreas Møllebjerg, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca.

El equipo identificó las bacterias productoras después de inspeccionar medios muy diferentes: un montón de abono, un vertedero de Kenia, un parque zoológico y las tripas de unas larvas.

La idea de buscar en sitios como estos se basó en dos cosas: en los sitios siempre cálidos, las bacterias prosperan y crecen bien allí durante todo el año; y en los sitios donde el plástico ha estado presente durante mucho tiempo, es más probable que haya bacterias que se hayan adaptado a su presencia.

El resultado: 29 bacterias capaces de degradar plástico y 12 enzimas usadas por ellas para ese trabajo, concretamente para descomponer, con distintos grados de eficiencia, el poliuretano y el nailon.

De las 12 enzimas encontradas, la mejor proviene de la pila de abono. A esta enzima el equipo le ha dado el nombre de “CCPUR1”. El segmento “CC” proviene de la bacteria Chelatococcus composti, mientras que el “PUR” proviene del término PURasa, abreviatura de poliuretano hidrolasa, una enzima capaz de descomponer el poliuretano (PUR).

El estudio se titula “Environmental Identification of Novel Enzymes for Polyurethane and Polyamide Degradation”. Y se ha publicado en la revista académica Angewandte Chemie.

Ahora, los investigadores están ocupándose de mejorar la capacidad de la enzima para descomponer el poliuretano y el nailon.

Fuente: noticiasdelaciencia.com

Alberto Vazquez

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