Detectan 535 ráfagas de radio misteriosas en solo un año

Un radiotelescopio en Canadá ha detectado 535 ráfagas de radio rápidas entre 2018 y 2019, cuadruplicando el recuento conocido de estos fenómenos breves y altamente energéticos de una sola vez.

El radiotelescopio CHIME, ubicado en Canadá, ha logrado detectar en su primer año de funcionamiento 535 ráfagas de radio rápidas (FRB). Las emisiones reconocidas entre 2018 y 2019 cuadriplican los registros obtenidos anteriormente: desde que se identificó la primera de estas extrañas señales en 2007, se habían detectado alrededor de 140. Las ráfagas de radio rápidas son destellos de gran brillo y corta duración, producidas en la banda de radio del espectro electromagnético.

De acuerdo a una nota de prensa del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), cuyos investigadores colaboraron con el radiotelescopio canadiense, estos eventos enigmáticos se presentan de dos maneras: la mayoría de los estallidos son únicos, en tanto una minoría se repite periódicamente y dura al menos diez veces más que el promedio. Podrían ser el resultado de al menos dos fenómenos astrofísicos distintos.

La información recopilada mediante el radiotelescopio ha permitido elaborar un nuevo catálogo de ráfagas de radio rápidas, que se ha publicado en arXiv. Además de ampliar de forma significativa el universo de señales reconocidas, el estudio ha aportado algunas pistas sobre sus propiedades, que intrigan a los astrónomos.

Dos orígenes distintos

Por ejemplo, ha quedado claro que las dos variedades de ráfagas de radio rápidas identificadas, aquellas que son únicas y las que repiten un patrón, se basan en mecanismos diferentes y estarían originadas en distintas fuentes. En consecuencia, los investigadores esperan precisar en un futuro cercano los fenómenos astrofísicos que producen cada una de las variedades.

En el mismo sentido, los especialistas lograron realizar un mapa que muestra las ubicaciones de las ráfagas de radio: se distribuyen de manera uniforme por todo el espacio y parecen provenir por igual de cada sector del universo.

Esto se debe quizás a su gran cantidad de apariciones: los astrónomos calcularon que se concretan aproximadamente 800 ráfagas de radio por día. De esta manera, se trata de emisiones difíciles de detectar pero que serían muy frecuentes.

¿De dónde provienen?

Mientras viajan por el cosmos, las ráfagas de radio rápidas se encuentran con gases interestelares y plasmas, que distorsionan sus propiedades y trayectorias. Estudiando estas modificaciones, los científicos esperan poder definir la fuente y la procedencia de estas misteriosas señales.

De acuerdo a los primeros análisis realizados, los destellos identificados en el nuevo catálogo parecen originarse en la mayoría de los casos en fuentes lejanas dentro de galaxias distantes.

Considerando el brillo que presentan las emisiones y la lejanía indicada, queda claro que las fuentes que las producen deben ser extremadamente energéticas, a un caudal imposible de imaginar para la comprensión humana actual.

En cuanto a las diferencias en el origen de los dos grupos de ráfagas rápidas de radio, las que se repiten y aquellas con sello único, los especialistas ya han podido esbozar las primeras hipótesis.

Campos magnéticos y enormes colisiones

Las señales que se reiteran podrían ser producidas por el giro de una estrella de neutrones en torno a una estrella convencional: cada vez que se acercan generarían fuertes explosiones y emisiones de energía originadas en su campo magnético.

Por otro lado, las ráfagas de características individuales podrían ser el resultado de eventos violentos y espectaculares, como las colisiones de estrellas de neutrones o las tormentas magnéticas.

Desde que comenzaron a detectarse, las ráfagas de radio rápidas han intrigado a los astrónomos. Ahora, los avances tecnológicos parecen estar cada vez más cerca de desvelar sus misterios.

Fuente: tendencias21.levante-emv.com