Descubren que la anémona tubular presenta el genoma mitocondrial animal más grande

Una investigación llevada a cabo por científicos brasileños y estadounidenses, dirigida por el científico y profesor en la Escuela de Ciencias y Letras de la Universidad del Estado de São Paulo Sérgio Nascimiento, han revelado que la anémona tubular (Isarachnanthus nocturnus) presenta el genoma mitocondrial animal más grande secuenciado hasta la fecha, con 80.923 pares de bases.

Este estudio, apoyado por FAPESP mediante una subvención para el proyecto ‘Evolución y diversidad de Ceriantharia’ y a través de su programa São Paulo Researchers in International Collaboration (SPRINT) en virtud de un acuerdo de cooperación con la Universidad de Carolina del Norte (UNC), podría cambiar la clasificación de dos especies, que parecen ser más similares a las medusas de lo que se pensaba, según ha informado el equipo de investigadores.

Así, este descubrimiento revela que I. nocturnus y Pachycerianthus magnus, otra especie estudiada por el grupo de Stampar y que cuenta con 77,828 pares de bases, tienen genomas lineales como los de medusae (Medusozoa), mientras que otras especies en su clase (Anthozoa) y la mayoría de los animales poseen genomas circulares.

Así, el científico ha apuntado que sus secuencias de genes deberían ser similares, así como que I. nocturnus tiene cinco cromosomas, mientras que P. magnus presenta ocho. Asimismo, ha señalado que cada uno tiene una composición diferente en términos de genes.

En este sentido, ha indicado que los seres humanos y las especies de peces óseos son más similares que estas dos anémonas tubulares en términos de la estructura de su AND mitocondrial.

Por otra parte, Nascimiento ha explicado que el mitogenoma es más simple que el genoma nuclear, que en el caso de esta especie analizada aún no ha sido secuenciado, así como que el genoma nuclear humano comprende unos tres mil millones de pares de bases.

Para llegar a estos resultados, los investigadores capturaron especímenes en São Sebastião, que se encuentra en la costa del estado de São Paulo en Brasil, y frente a Taiwán en el Mar de China Meridional, utilizando pequeños trozos de tentáculos de los animales para secuenciar sus mitogenomas. Los genomas de las dos especies disponibles hasta ahora en las bases de datos estaban incompletos debido a la dificultad de secuenciarlos.

Así, otro obstáculo para la secuenciación fue la dificultad de recolectar estos animales debido a su comportamiento esquivo. En respuesta a cualquier amenaza potencial, una anémona tubular se esconde en el tubo largo y correoso que lo distingue de las verdaderas anémonas de mar, lo que hace que la captura sea imposible.

“Hay que cavar un agujero a su alrededor, a veces tan profundo como un metro, y detener la parte del tubo enterrado en la arena. Todo esto debe hacerse bajo el agua mientras se lleva equipo de buceo. De lo contrario, se esconde en la parte enterrada de el tubo y usted simplemente no puede agarrarlo ” ha concluido el científico.

Fuente: europapress.es

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