Cultivan “minicerebros” humanos en una caja de Petri

El órgano más complejo en los humanos es el cerebro. Debido a su complejidad y, por supuesto, debido a razones éticas, es muy difícil efectuar experimentos científicos sobre él, pese a que podrían ayudar a los científicos a encontrar tratamientos contra enfermedades neurodegenerativas graves como el Mal de Parkinson, por ejemplo.

¿Cómo resolver este dilema?

El equipo de Jens Schwamborn, del Centro para la Biomedicina de Sistemas de Luxemburgo (LCSB), adscrito a la Universidad de Luxemburgo, ha conseguido ahora convertir células madre humanas derivadas de muestras de piel en cultivos diminutos y tridimensionales parecidos a cerebros y que se comportan de forma muy similar a conjuntos de células del mesencéfalo humano. En las cajas de Petri usadas por estos científicos, se desarrollan diferentes tipos de células, que se conectan formando una red, intercambian señales y producen productos metabólicos típicos de un cerebro activo.

Estos cultivos celulares abren nuevas puertas para la investigación cerebral. Ahora, tal como subraya Schwamborn, es factible usarlos para estudiar a fondo las causas del Mal de Parkinson y cómo podría llegar a ser tratado de forma efectiva.

El mesencéfalo humano tiene un interés particular para los investigadores del Parkinson: es la zona donde se asienta la estructura de tejido conocida en neurología como sustancia negra. Aquí, las células nerviosas, más concretamente las neuronas dopaminérgicas, producen el mensajero dopamina.

La dopamina es necesaria para que los movimientos corporales sean fluidos y precisos. Si las neuronas dopaminérgicas mueren, entonces la persona afectada desarrolla temblores y rigidez muscular, los síntomas característicos del Mal de Parkinson.

Fuente: noticiasdelaciencia.com

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!