Crean un cristal de cobre capaz de detectar luz ultravioleta del Sol
Investigadores de la Universidad de Chongqing desarrollan un cristal de cobre que detecta radiación ultravioleta del Sol, abriendo nuevas posibilidades en la investigación científica
Un equipo de investigadores de la Universidad de Chongqing, en China, ha desarrollado un cristal de cobre que puede detectar radiación ultravioleta del Sol que no llega a la superficie terrestre. Este avance se centra en una región del espectro electromagnético conocida como solar-blind, que se encuentra por debajo de los 280 nanómetros y que es casi completamente bloqueada por la atmósfera.
La luz visible representa solo una pequeña parte del espectro electromagnético, y la retina humana no puede percibir la radiación ultravioleta. Sin embargo, la tecnología permite traducir estas señales invisibles en información útil. Los fotodetectores de ultravioleta profundo, como el cristal desarrollado, son capaces de identificar emisiones útiles con poca interferencia solar, lo que los hace valiosos para aplicaciones como la detección de llamas, el monitoreo ambiental y las comunicaciones ópticas seguras.
El cristal, cuya fórmula es Rb₂Cu₂I₄(H₂O), se compone de rubidio, cobre, yodo y agua. Los investigadores lograron crear monocristales mediante un proceso de evaporación controlada. El dispositivo resultante muestra una gran sensibilidad a la radiación ultravioleta profunda de 235 nanómetros, con una responsividad de 3.928 miliamperios por vatio.
Para demostrar su funcionamiento, los autores utilizaron el fotodetector para crear imágenes, empleando una máscara con la silueta de un conejo. A través de un barrido de 2.500 posiciones, el sistema pudo registrar la corriente ultravioleta recibida y generar una imagen reconocible, incluso bajo luz diurna.
Los investigadores también realizaron pruebas de estabilidad térmica y funcionamiento, confirmando que el dispositivo mantiene su rendimiento bajo diferentes condiciones. Aunque aún no se ha alcanzado una producción industrial, los resultados son prometedores y sugieren que este tipo de tecnología podría tener aplicaciones prácticas en el futuro.
Este avance no solo amplía nuestra capacidad de detección, sino que también subraya que la frontera de lo visible no coincide con la realidad completa que nos rodea. La instrumentación científica puede traducir fenómenos que nuestros sentidos no pueden captar, abriendo nuevas oportunidades para la investigación y la tecnología.
Fuente: lagacetaonline.com.ar
