¿Cómo distingue el cerebro lo que es real de lo imaginario? Un nuevo estudio tiene la respuesta

Un nuevo estudio destapa cómo el cerebro evalúa y distingue entre lo que realmente se percibe y lo que se crea en la mente, separando así realidad de ficción.

¿Alguna vez te has preguntado cómo tu mente logra diferenciar entre lo que ves frente a ti —lo “real”— y lo que solo puedes imaginar en tu mente?

Imagina que estás mirando por la ventana y ves un paisaje. Ahora, cierra los ojos y visualiza que en ese mismo paisaje aparece un elefante rosa. Lo interesante es que tanto lo que viste inicialmente como la imagen del elefante rosa son procesados por tu cerebro de manera similar, a pesar de que uno es real y el otro es producto de tu imaginación.

Un nuevo estudio dirigido por Nadine Dijkstra del University College de Londres se sumerge en este proceso cerebral, explorando cómo las personas distinguen entre lo que realmente ven y lo que imaginan.

El equipo realizó experimentos donde los participantes observaban imágenes con ruido visual mientras imaginaban líneas diagonales. Durante este proceso, se proyectaron imágenes muy tenues de esas líneas. Los resultados mostraron que las señales visuales y mentales pueden mezclarse en la mente, dando lugar a percepciones combinadas.

Un umbral en el cerebro que define la percepción

Una idea clave en este proceso es lo que se llama “umbral de realidad”. Cuando una señal visual o imaginaria supera este umbral, el cerebro la interpreta como real. Si no llega al umbral, se considera imaginada.

Este sistema generalmente funciona bien, ya que las imágenes mentales suelen ser más tenues que las percepciones visuales. Sin embargo, si una señal imaginada es lo suficientemente intensa como para superar este umbral, el cerebro la percibe como real.

Ahora, aplicando esto al ejemplo anterior, el paisaje que ves a través de la ventana supera fácilmente el umbral de realidad y lo percibes como real. Por otro lado, cuando imaginas el elefante rosa en el mismo escenario, su señal es más débil y no cruza el umbral, por lo que lo interpretas como algo imaginario.

Sin embargo, esto también puede funcionar mal y el punto realmente importante es que estos descubrimientos tienen grandes implicaciones para comprender condiciones en las que la línea entre imaginación y realidad se desdibuja, como en la esquizofrenia, lo que podría ayudar a conocer los mecanismos detrás de estas experiencias en las que las percepciones y las imágenes mentales se entremezclan.

Fuente: computerhoy.com