Ciencia

Así serán las nuevas barritas alimenticias que comerán los astronautas

Mientras están flotando en el espacio, metido en un traje espacial, el esfuerzo puede ser tan alto que generalmente necesitas agua para no hidratarte, y también algo de comida para recuperar energía.

Esta energía se toma a través de unas energéticas barritas alimenticias que, ahora, presentarán otro diseño y composición.

Comiendo en el espacio

Transportar el agua a la ISS resulta muy caro, así que una cierta cantidad de agua se recicla a partir de la propia condensación de la cabina. Debido a que se debe conservar la mayor cantidad de agua, se emplea pasta de dientes que no forma espuma.

Y se emplean toallitas húmedas para la higiene personal. Los astronautas tendrán su primera ducha cuando regresen a la Tierra.

Y para comer, sí, con la escafandra puesta se puede comer y beber tranquilamente, como si estuvieras en un self service. La llamada Disposable In-Suit Drink Bag (DIDB), un pequeño depósito con agua o bebidas isotónicas, permite que el astronauta pueda saciar su sed y reponer las sales minerales perdidas con el sudor. También existe la opción de colocar una pequeña barrita energética dentro del casco para recuperar fuerzas.

Las barritas de Orion

Para reducir los suministros que la nave Orion llevará para su tripulación (destinada de nuevo a la Luna y alcanzar Marte), la NASA está desarrollando una variedad de barritas de comida que aporte un equilibrio nutricional específico para los astronautas, aumente la densidad calórica y supere la prueba de sabor.

El objetivo es tener una serie de barras de alimentos para seleccionar en una variedad de sabores como arándano naranja o nuez asada para la primera comida del día. Según palabras de Takiyah Sirmons, del equipo de tecnología avanzada de alimentos en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston

No hay barritas disponibles comercialmente que satisfagan nuestras necesidades, así que tuvimos que ir diseñando algo que funcione para la tripulación, mientras tratamos de lograr una margen de caducidad de varios años.

Además, la NASA trabaja en la Estación Espacial Internacional en el cultivo de vegetales que puedan ser aprovechados nutricionalmente por los astronautas en viajes de larga duración. La NASA tiene previsto para 2023 el primer vuelo tripulado de la nave Orion. La cápsula, junto con su lanzador pesado SLS, son las partes más costosas de la iniciativa de exploración espacial humana que culminará en un aterrizaje tripulado en Marte a mediados de la década de 2030.

Fuente: xatakaciencia.com