Esto es lo que pasa en tu cuerpo cuando te están haciendo un tatuaje

Lo sabes por las películas: sólo son capaces de hacerse grandes tatuajes en espalda, brazos, torso o cuello los hombres fornidos para los que parece que no existe el dolor. Es más, si por algún casual un personaje de complexión media accede a hacerse uno –normalmente en una noche de borrachera– chilla y gime de dolor como si no hubiese un mañana. Visto así, es normal que te dé miedo.

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