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España realiza un trasplante cardíaco pionero a un bebé incompatible con el donante

El Gregorio Marañón ha llevado a cabo el primer trasplante mundial de un corazón de un bebé en parada cardiaca y entre grupos sanguíneos diferentes

Naiara, de tan solo dos meses de edad, ha recibido el primer trasplante de corazón en asistolia de un donante incompatible. El hospital madrileño Gregorio Marañón ha realizado este hito de la medicina, un tremendo avance de la ciencia por tres motivos: por un lado, tanto el donante como el receptor son recién nacidos, por otro lado, el corazón se implantó tras varias horas de isquemia fría (reducción del flujo sanguíneo) por encontrarse alejado del hospital donante y, por último, por la incompatibilidad entre los grupos sanguíneos de ambos bebés.

El modelo español de trasplantes, pionero en el mundo durante 28 años seguidos, ha vuelto a hacer historia llevando a cabo un pequeño milagro impensable hasta hace apenas tres años. “El Hospital Gregorio Marañón fue el primero en España en realizar un trasplante cardiaco infantil entre dos niños con grupo sanguíneo incompatible, lo que se conoce como AB0 incompatible, y ahora se ha convertido en el primero en el mundo en llevar a cabo este tipo de trasplante con un corazón en asistolia, combinando ambas técnicas, que son tan recientes en medicina que hace tan solo tres años eran inviables.

Esto supone aumentar significativamente las posibilidades de recuperar un corazón para los niños más pequeños, los bebés de apenas unos meses, para los que hay pocas donaciones”, explica el jefe de Cirugía Cardiaca Infantil del Hospital Gregorio Marañón, Juan Miguel Gil Jaurena, en un comunicado de la Consejería de Sanidad.

Naiara, que se encuentra recuperándose en planta tras abandonar la unidad de cuidados intensivos, ya presentaba problemas respiratorios antes de nacer, cuando los médicos detectaron que su corazón funcionaba mal y tuvieron que adelantar el parto. “Inicialmente pensamos que no iba a sobrevivir. Las 24 horas anteriores a recibir el corazón, la bebé había empeorado mucho y si no hubiera llegado la donación, posiblemente ya no estaría aquí”, explica a la Agencia Efe Manuela Camino, jefa de la unidad de trasplante cardíaco pediátrico del Gregorio Marañón.

Sin embargo, los expertos consiguieron estabilizar a la bebé y lograr que el resto de órganos se desarrollasen lo suficiente como para que Naiara entrase en la lista de trasplantes, aunque las posibilidades de encontrar un donante eran muy bajas. “Sin embargo, gracias a inmensa generosidad de otros padres llegó la oportunidad, llegó un corazoncito para Naiara”, subraya Camino.

“Es el primer caso en el mundo donde coincide que se ha hecho un trasplante en un niño recién nacido con donación en asistolia y entre niños de grupos sanguíneos diferentes”, explica el jefe de cirugía cardiaca pediátrica del Gregorio Marañón, Juan Miguel Gil Jaurena. “Aquí la magia se redobla, por un lado, en recuperar un corazón parado para que vuelva a latir y posteriormente lo haga en el pecho de la persona trasplantada”.

El corazón del donante se recuperó a través de un sistema de circulación extracorpórea para valorar si el trasplante podía ser viable. “En una donación en asistolia, cuando el cirujano acude a ver al donante, este tiene su corazón parado desde hace unos minutos, de manera que hay que conectar el órgano a un aparato como el que tenemos en nuestros quirófanos a diario para cirugías a corazón abierto, para poder reanimar este corazón. Cuando el corazón en el donante está latiendo, se evalúa y se extrae”, explica Gil Jaurena.

“Dada las características de este trasplante, los perfusionistas tuvimos que desplazarnos con los cirujanos cardiacos infantiles al hospital del donante porque teníamos que recuperar el latido para poder trasladarlo e implantarlo. Nuestra labor es ser el corazón y los pulmones del niño durante la cirugía, durante el proceso de injerto. Sin embargo, en este trasplante lo extraordinario fue que tuvimos que recuperar el corazón dos veces y no solo una, como es habitual. Además, tuvimos que modificar toda la bomba de circulación extracorpórea para adaptarla a un niño tan pequeño, pero no hubo problema y se realizó con éxito”, explica José Ángel Zamorano, perfusionista del Hospital Gregorio Marañón.

“Este tipo de trasplante supone dar mayor esperanza a niños con enfermedades muy graves, ya que podemos recuperar un órgano tan importante como un corazón que estaba parado”, añade. La donación en asistolia de un donante en un centro distinto puede convertirse en la única posibilidad de sobrevivir para un bebé tan pequeño como Naiara, ya que para niños tan pequeños no hay posibilidad de máquinas de asistencia ventricular que puedan servir de soporte hasta la llegada del trasplante, como sí ocurre en niños más mayores y los adultos que, además, tienen mayor posibilidad de conseguir donantes. Este hito de la medicina añade también la posibilidad de un donante de cualquier grupo sanguíneo, lo que abre más oportunidades para los niños que necesitan un trasplante.

“Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la familia del donante quien, en el peor momento de sus vidas, no dudó en decir sí a la donación. También me gustaría destacar la cooperación entre los equipos de los dos centros implicados en un proceso que, pese a la urgencia, se programó minuciosamente, lo que fue determinante para el éxito de este innovador trasplante”, afirma la directora general de la Organización Nacional de Trasplantes, Beatriz Domínguez-Gil.

Fuente: nationalgeographic.es