El sistema ha identificado más de 800 hallazgos inéditos, entre los que destacan galaxias con formas inusuales y lentes gravitacionales, tras procesar millones de imágenes en apenas tres días
El archivo del telescopio espacial Hubble custodia más de treinta años de historia del cosmos. Esta ingente cantidad de datos supone un reto constante para los investigadores, que a menudo se ven desbordados por el volumen de información acumulada. Ahora, la tecnología ha permitido rescatar detalles ocultos en los registros de la Agencia Espacial Europea.
Según recoge el portal especializado Futurism, un equipo de científicos ha empleado una herramienta de inteligencia artificial para realizar un rastreo sistemático de anomalías. El algoritmo examinó cerca de 100 millones de fragmentos de imagen en un tiempo récord. Lo que habría requerido décadas de trabajo manual se resolvió en solo 72 horas de procesamiento informático.
El resultado arroja el descubrimiento de 1.300 objetos anómalos. De todos ellos, más de 800 carecían de documentación previa en la literatura científica. Este avance demuestra la capacidad de las nuevas herramientas para depurar bases de datos que se consideraban ya agotadas por la astronomía convencional.
Galaxias con forma de medusa y lentes gravitacionales
Entre los hallazgos figuran las denominadas galaxias «medusa», que presentan largas estelas de gas similares a tentáculos. También se han localizado fusiones galácticas y discos de formación planetaria. Estos últimos presentan una estructura curiosa al ser observados de perfil, con una apariencia que recuerda a una hamburguesa por la disposición de su polvo estelar.
El sistema también detectó lentes gravitacionales. Este fenómeno ocurre cuando la masa de un objeto de gran tamaño curva la luz de los cuerpos situados detrás. El proceso genera una suerte de lupa natural que permite observar regiones remotas del universo con una claridad que, hasta la fecha, resultaba difícil de obtener sin un análisis tan exhaustivo.
El potencial de AnomalyMatch en la nueva astronomía
El programa responsable de este hito se denomina AnomalyMatch. Se trata de una red neuronal entrenada para localizar patrones extraños en áreas de apenas unos pocos píxeles. Esta precisión permite extraer valor científico de imágenes que los expertos ya habían procesado con anterioridad sin detectar nada fuera de lo común.
El éxito de este experimento con el archivo del Hubble marca el camino para futuras misiones espaciales. La llegada de nuevos telescopios generará un flujo de datos inasumible para el ojo humano. En este escenario, el uso de algoritmos se perfila como una pieza fundamental para garantizar que ningún fenómeno relevante quede en el olvido por falta de tiempo o de recursos técnicos.
Fuente: larazon.es


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