Un chip para superordenadores podría cambiar la industria de la inteligencia artificial para siempre, tiene un consumo energético hasta 5.000 veces menor
La inteligencia artificial no tiene límites con una integración total en el día a día de millones de personas. Apple, NVIDIA, Google y los gigantes de Silicon Valley han realizado una inversión millonaria, pero el elevado consumo energético se ha convertido en el principal obstáculo.
Incluso OpenAI, empresa detrás de ChatGPT, ha confesado que la IA no es sostenible, el coste de mantener “con vida” sus centros de datos y servidores es elevadísimo. Un chip inteligente podría reducir el consumo energético al mínimo.
El futuro de la IA está en un chip
Un equipo de investigadores dirigido por Daniele Ielmini, profesor del Departamento de Electrónica, Información y Bioingeniería del Politécnico de Milán, ha desarrollado un chip inteligente que podría cambiar la industria de la IA.
El desarrollo de este nuevo chip forma parte del programa ANIMATE (acrónimo en inglés de Analogue in-memory computing with advanced device technology). Este procesador se equipará en superordenadores y centros de datos llevando la eficiencia a niveles inimaginables.
El chip aprovecha la computación analógica para crear una memoria que puede superar una de las limitaciones de los ordenadores modernos. No es necesario mover continuamente datos entre la memoria y el procesador, el ahorro en energía es enorme.
“El chip integrado demuestra la viabilidad a escala industrial de un concepto revolucionario como la computación analógica en memoria”, según expresa Daniele Ielmini en el estudio publicado en la revista Nature Electronics.
Un modelo de computación con una memoria en bucle
El proyecto ANIMATE está financiado por el Consejo Europeo de Investigación, tiene un enorme potencial con 2,5 millones de euros para su desarrollo en un período de cinco años. El objetivo es crear un chip que se base en un modelo de computación en memoria de bucle cerrado.
Este modelo es mucho más eficiente energéticamente. El chip de la Universidad Politécnica de Milán evita recalcular los datos continuamente, también minimiza los datos que se mueven entre la memoria y las unidades de procesamiento.
Los cálculos se producen directamente dentro de la matriz de memoria, el tráfico de datos internos es mínimo gracias a la computación en memoria de circuito cerrado (CL-IMC).
Las primeras previsiones son más que optimistas, el chip tiene un consumo de energía hasta 5.000 veces menor que otros sistemas. El procesador se convierte en un acelerador analógico integrado que puede resolver operaciones en local.
El chip está fabricado mediante tecnología CMOS (semiconductor complementario de óxido metálico), compatible con la fabricación de silicio existente. No sería un reto su producción y podría revolucionar el procesamiento de big data, la robótica, sistemas de navegación, centros de datos o las futuras redes 6G.
Fuente: 20minutos.es


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