Del náhuatl al mundo digital: Gabriela Salas, la científica mexicana que conecta la memoria indígena con la tecnología global

Desde una pequeña comunidad de Hidalgo hasta los laboratorios y aulas internacionales, la historia de Gabriela Salas es un ejemplo de cómo la ciencia y la identidad cultural pueden caminar juntas. Con apenas 29 años, esta científica mexicana logró incorporar el náhuatl lengua hablada por más de 1.6 millones de personas al traductor de Google, abriendo una nueva puerta para la preservación de las lenguas originarias en el entorno digital.

Originaria de Puerto del Caballo, una localidad con apenas una veintena de habitantes, creció escuchando el náhuatl como una herencia viva transmitida de generación en generación. Hoy esa lengua que aprendió en casa y que en su comunidad está en riesgo de desaparecer, puede ser traducida y consultada desde cualquier parte del mundo gracias a su trabajo en ciencia de datos e inteligencia artificial.

El logro no solo representa un avance tecnológico, un acto de justicia cultural para Gabriela, integrar lenguas indígenas a las plataformas digitales significa garantizar el derecho de los pueblos originarios a existir y comunicarse en el mundo contemporáneo. “La tecnología también puede servir para rescatar nuestra historia”, ha señalado en distintas ocasiones, al destacar que en estas lenguas se resguardan conocimientos ancestrales, medicina tradicional, poesía y formas de entender la vida.

Su camino hacia la ciencia no fue sencillo aunque soñaba con ser partera, como una de sus abuelas, las circunstancias la llevaron a estudiar Ingeniería en Tecnologías de la Información. Más tarde cursó una maestría en Inteligencia Artificial y actualmente continúa su formación en Ciencia de Datos en aulas dominadas mayoritariamente por hombres y desde un contexto rural, desafió estereotipos y barreras sociales con el respaldo de su familia, que siempre vio en la educación una herramienta de libertad.

En 2024, su talento fue reconocido a nivel internacional, la BBC la incluyó en la lista de las 100 mujeres más inspiradoras del mundo y la Unesco la distinguió como la primera mujer indígena destacada en el ámbito tecnológico. A estos reconocimientos se sumó su aparición en la lista de Forbes México como una de las 100 Mujeres Más Poderosas del país, consolidándola como una voz influyente en la ciencia y la innovación.

Más allá del náhuatl, trabaja actualmente en proyectos que buscan incorporar otras lenguas originarias como el maya, mixteco y zapoteco a herramientas digitales. Ha desarrollado aplicaciones de inteligencia artificial enfocadas en la salud mental y en el apoyo al diagnóstico de enfermedades, demostrando que la tecnología puede tener un impacto social profundo cuando se diseña con sensibilidad humana.

Uno de sus grandes sueños es la creación de un Centro de Recuperación de Lenguas Indígenas, un espacio donde la tecnología sirva para documentar, traducir y preservar idiomas originarios de México y del mundo. Para ella el futuro no está en elegir entre tradición o modernidad, unir ambas para construir sociedades más justas e incluyentes.

La historia de Gabriela Salas es un mensaje para las niñas y jóvenes que dudan en acercarse a la ciencia, en un contexto donde las mujeres siguen siendo minoría en las carreras STEM, su trayectoria demuestra que el origen no define los límites.

Con su trabajo, no solo llevó el náhuatl a Google Translate; llevó la voz de los pueblos originarios al corazón del mundo digital, recordándole al planeta que la innovación también se construye desde las raíces.

Fuente: larevistadelsureste.com

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