Investigadores japoneses crean una técnica luminosa que detecta lesiones profundas en el cuello uterino sin cirugía

Un nuevo enfoque científico desarrollado en Japão promete transformar el diagnóstico de neoplasias intraepiteliales, ofreciendo una alternativa no invasiva para detectar células cancerosas. El estudio, realizado por un equipo de Universidade Kitasato, validó el uso de una tecnología de imágenes basada en dispersión de polarización circular, conocida por el acrónimo CiPLS. El descubrimiento fue detallado en una publicación científica en Journal de Biomedical Optics el 6 de febrero de 2026.

El método innovador permite identificar tejidos displásicos ubicados en capas más profundas del epitelio cervical, algo que los exámenes superficiales tradicionales a menudo no pueden lograr con precisión sin procedimientos quirúrgicos. La técnica utiliza luz para diferenciar estructuras celulares anormales, eliminando la necesidad de tintes químicos o extracción física de tejido en esta etapa del diagnóstico.

Las investigaciones destacan que el cáncer de cuello uterino generalmente evoluciona a partir de neoplasias intraepiteliales de cuello uterino, llamadas NIC. Detectar Estos cambios en las primeras etapas son esenciales para el éxito del tratamiento, pero las lesiones pueden quedar ocultas debajo de la superficie del tejido, dificultando la visualización directa.

Cómo funciona la tecnología óptica

La tecnología CiPLS funciona emitiendo luz polarizada circularmente que interactúa con los tejidos biológicos. Quando esta luz llega a las células con displasia, que tienen núcleos agrandados característicos de procesos precancerosos, el patrón de dispersión de la luz cambia de una manera específica. El sistema mide el grado de polarización circular, técnicamente identificado como DOCP, para mapear estos cambios.

Las pruebas realizadas demostraron que los núcleos celulares de mayor tamaño, típicos de las células enfermas, cambian la polarización de la luz de forma diferente que los núcleos de las células sanas, que son más pequeños. La diferencia Essa permite al equipo crear un claro contraste entre el tejido sano y la lesión, funcionando como un mapa profundo de la salud celular.

Para validar la eficacia del método, los científicos utilizaron modelos fantasma que simulan las propiedades ópticas y estructurales del tejido humano. Las simulaciones confirmaron que la luz puede penetrar y regresar con datos fiables hasta 2 milímetros de profundidad. Isso es suficiente para cubrir todo el espesor del epitelio cervical, que varía entre 0,3 y 0,7 milímetros, asegurando un análisis completo de la región donde suelen desarrollarse las lesiones de NIC.

Ventajas sobre los métodos tradicionales

Actualmente, el diagnóstico definitivo suele requerir biopsias, que son procedimientos invasivos y pueden causar importantes molestias a los pacientes. La nueva técnica óptica se presenta como una solución capaz de reducir la ansiedad y el dolor asociados a exámenes ginecológicos complejos, ya que no requiere raspado ni corte de tejido para una evaluación inicial en profundidad.

Además de la comodidad, los resultados rápidos son un diferenciador importante. Enquanto el análisis patológico tradicional requiere tiempo para el procesamiento en laboratorio, la tecnología CiPLS tiene el potencial de proporcionar datos en tiempo real durante la consulta. Isso podría acelerar la toma de decisiones clínicas y el inicio de tratamientos preventivos.

Desarrollo y financiación

El estudio exploró el uso de diferentes longitudes de onda de luz, específicamente 617 nm y 850 nm. Foi observó que las longitudes de onda más largas pueden penetrar más profundamente en el tejido, manteniendo la precisión de la medición DOCP. La característica Essa es crucial para garantizar que las lesiones ocultas en las capas basales del epitelio no pasen desapercibidas.

La investigación fue posible gracias al apoyo financiero de subvenciones de JSPS KAKENHI y programas de investigación de Universidade Kitasato. El proyecto implicó una colaboración multidisciplinaria entre los departamentos de Física y las escuelas de Medicina y Saúde Aliada, combinando conocimientos de óptica física y patología clínica para desarrollar el dispositivo.

Los próximos pasos del equipo incluyen la realización de pruebas clínicas con pacientes reales para confirmar los datos obtenidos en las simulaciones. La expectativa es que, en el futuro, esta tecnología pueda incorporarse en dispositivos médicos compactos o portátiles, facilitando el acceso a un diagnóstico temprano y preciso del cáncer de cuello uterino.

Fuente: mixvale.com.br

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