La investigación del grupo de ingeniería Tisular de la Universidad ofrece resultados prometedores en laboratorio y en pruebas con animales
Investigadores del grupo de Ingeniería Tisular del departamento de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.Granada aportan un nuevo avance científico de gran calado para la población. En fase primaria, aún en el laboratorio, los investigadores aspiran a desarrollar un medicamento sostenible desde el punto de vista ambiental donde la Medicina mira a la industria pesquera. Han ideado implantes corneales altamente biocompatibles, transparentes y resistentes a partir de escamas de varios tipos de peces comúnmente encontrados en el mercado, como las carpas y también el sargo y gallineta de las costas granadinas. Si hace décadas los investigadores de este grupo experimentaron con otro tipo de material de laboratorio ahora lo hacen con producto natural.
La presentación científica de estos nuevos implantes de córnea para el ojo humano que desarrollan utilizando escamas de peces fue este lunes, 9 de marzo, en el salón de grados A de la Facultad de Medicina de la Universidad granadina. El corazón donde se llevan a cabo estos avances científicos. El trabajo ha sido realizado en los laboratorios de Ingeniería Tisular del departamento de Histología, financiado con fondos del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España. Es una investigación multidisciplinar en la que también ha participado el departamento de Óptica de la Facultad de Ciencias de la UGR y el hospital Clínico San Cecilio del PTS.
En el acto donde dieron a conocer el trabajo participaron el decano de la Facultad de Medicina, Juan José Jiménez Moleón; los catedráticos de Histología de la UGR e investigadores de este trabajo, Miguel Alaminos e Ingrid Garzón; y el gerente del Hospital Universitario Clínico San Cecilio, Manuel Reyes. Estuvieron arropados por varios investigadores del grupo.
Los investigadores calculan que hasta que llegue a la clínica, a pacientes, pueden transcurrir diez años
Las enfermedades graves que afectan a la parte transparente del ojo, llamada córnea, son muy difíciles de tratar, debido a que esta estructura carece de vasos sanguíneos y tiene escasa capacidad de regeneración y reparación. Muchos pacientes con graves patologías corneales solo pueden ser tratados mediante un trasplante, consistente en retirar la córnea dañada y sustituirla por una córnea sana procedente de otra persona que ha donado sus órganos. Los investigadores de la UGR buscan un producto que cumpla las características y en esta fase inicial decidieron que las escamas transparentes, su tamaño y flexibilidad podrían ser adecuadas.
Los investigadores del grupo de Ingeniería Tisular han creado implantes corneales con experimentación de momento en ratones y conejos. Los científicos recordaron que, aunque el trasplante común suele ofrecer buenos resultados, es necesario desarrollar nuevos métodos «eficaces en la regeneración que no dependan de la donación de órganos, sujeta a listas de espera». Miguel Alaminos, catedrático de Histología, incidió en que queda un largo camino para llegar a la clínica.
De momento, el análisis de las escamas de los peces ha demostrado su utilidad potencial para la reparación y regeneración de la córnea, con buenos resultados funcionales tanto en laboratorio como en animales de experimentación a los que se ha implantado este material que en el laboratorio han sometido a procesos de revalorización a nivel genético con diversas técnicas.
«Estos resultados permiten, no solo contar con un nuevo producto potencialmente útil para el tratamiento de las enfermedades de la córnea, sino poner en valor un recurso natural derivado de la pesca, actividad de gran importancia económica en la provincia de Granada. Debido a su origen, este producto es muy accesible, fácil de obtener y de bajo coste económico, y podría contribuir a potenciar el sector pesquero en una zona en la que se está viendo afectada por numerosas restricciones y condicionantes», expuso la catedrática Ingrid Garzón. Además, describió las características de las escamas a nivel de proteínas y el proceso que están llevando a cabo.
El decano José Juan Jiménez Moleón destacó que era un día muy «afortunado» para la Facultad de Medicina, la Universidad, los departamentos de Histología y Óptica y el grupo de Ingeniería Tisular, que es un «referente». «Es un grupo que necesita el reconocimiento de todos y además apoyo porque desarrollan investigación de primer nivel», ensalzó. Por su parte, el gerente del Clínico San Cecilio, el doctor Manuel Reyes, puso en valor que la investigación de estos investigadores es «útil» para mejorar la salud, para curar y mejorar enfermedades.
Para que este producto sea una realidad y llegue a la clínica, al paciente, aún faltan años si se avanza en las siguientes fases. Los investigadores calcularon que una década.
El grupo de ingeniería Tisular es pionero desde hace décadas en investigación. Impulsaron la primera córnea artificial en 2006, generada a partir de biomateriales y células madre. Probada ya en pacientes. El grupo es el responsable también de UGRSkin, un medicamento de terapias avanzadas diseñado por ellos en el año 2012, que ha mostrado una gran utilidad para el tratamiento del paciente gran quemado, sin generar ningún efecto secundario o complicaciones relevantes. Y, además, el impulsor y sus investigadores los autores de UGRpaladar, que presentó en 2024 su desarrollo en una paciente bebé en el Hospital Virgen de las Nieves. Concretamente, la pequeña Nabila recibió en Granada el primer paladar artificial implantado en Europa. El ensayo clínico fue posible gracias a la colaboración del grupo de Ingeniería Tisular de la UGR, que creó la mucosa, y el trabajo de la Unidad de Fisurados Labiopalatinos y Malformaciones Craneofaciales del Hospital Virgen de las Nieves.
Fuente: ideal.es


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