Creada con IA, la terapia imita los efectos de la morfina sin activar las vías de recompensa del cerebro
Un estudio preclínico ha descubierto una nueva terapia que incide en el centro del dolor del cerebro y elimina el riesgo de adicción a algunos tratamientos, lo que supone un gran avance para las personas que presentan algún tipo de dolor crónico.
Según explican, el dolor crónico se percibe como escuchar una radio a un volumen máximo, cuyo ruido nunca disminuye independientemente de lo que hagas. Por ello, opioides potentes como la morfina ayudan a bajar este volumen, pero también tienen otros efectos secundarios peligrosos, entre ellos la adicción.
Esta nueva terapia genética es similar al botón del volumen, logrando reducir el dolor sin afectar al cerebro, según investigadores de la Facultad de Medicina y la Facultad de Enfermería Perelman de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos), junto con colaboradores de la Universidad de Carnegie Mellon y la de Stanford.
«Un primer paso para ofrecer un nuevo alivio»
«Al actuar sobre los circuitos cerebrales precisos sobre los que actúa la morfina, creemos que este es un primer paso para ofrecer un nuevo alivio a las personas cuyas vidas se ven trastocadas por el dolor crónico», apunta el doctor Gregory Corder, coautor principal.
La morfina es un narcótico derivado del opio con un alto potencial de abuso, ya que los pacientes que la consumen pueden desarrollar tolerancia, requiriendo dosis cada vez mayores para lograr la misma reducción del dolor.
El estudio
Este equipo descubrió nuevos hallazgos sobre cómo la morfina alivia el sufrimiento, gracias a imágenes de las células cerebrales que actúan como rastreadores del dolor. A partir de esto construyeron una plataforma de comportamiento de modelo de ratón impulsada por inteligencia artificial que rastrea los comportamientos naturales, crea una lectura de los niveles de dolor y ayuda a medir cuánto tratamiento se necesita para aliviar el dolor.
Con todo ello, crearon una terapia génica dirigida que imita los efectos beneficiosos de la morfina, pero evita la adicción. Como si se tratase de un «interruptor de desactivación», proporciona un alivio duradero sin afectar a la sensibilidad normal ni activar las vías de recompensa que dan lugar a una dependencia. Se trata de unos resultados fruto de más de seis años de investigación.
Qué es el dolor crónico
El dolor crónico se conoce como «epidemia silenciosa» que afecta a casi el 26% de la población en España, según recoge la Fundación Grünenthal. Esto incide significativamente en el día a día de las personas que lo sufren, provocando una pérdida de la productividad y gran cantidad de ausencias laborales.
«El camino desde el descubrimiento hasta la implementación es largo, y este representa un primer paso importante. Como científico y familiar de personas afectadas por dolor crónico, el potencial de aliviar el sufrimiento sin agravar la crisis de opioides es emocionante», afirma Michael Platt, profesor de la Universidad James S. Riepe.
Fuente: eleconomista.es


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