Grok, el asistente de inteligencia artificial de la plataforma X, ha restringido el acceso a su herramienta de generación y edición de imágenes, limitándola exclusivamente a usuarios con suscripción de pago. Esta medida se implementó tras una fuerte ola de críticas internacionales y señalamientos de autoridades por la creación de imágenes sexualmente explícitas falsas, incluyendo representaciones de menores.
La decisión, anunciada recientemente, surge como respuesta a protestas globales y preocupaciones planteadas por diversos gobiernos y reguladores. A pesar de la restricción, la polémica sobre el uso indebido de esta tecnología y la preocupación por su potencial para la manipulación de fotografías y videos de personas reales no ha cesado.
Autoridades del Reino Unido han calificado la medida como insuficiente, cuestionando que una función capaz de generar contenido ilegal ahora requiera una suscripción premium. Reguladores británicos y europeos coinciden en que el problema fundamental radica en la capacidad del sistema para crear este tipo de material, independientemente de quién tenga acceso a él.
La Comisión Europea ha declarado que continuará vigilando de cerca las acciones de X y Grok, y ha iniciado medidas cautelares para asegurar la preservación de documentos internos relacionados con el desarrollo de su inteligencia artificial. La Unión Europea y otros organismos reguladores insisten en que las plataformas tecnológicas deben diseñar sistemas que impidan activamente la generación de contenidos ilegales, sin importar su modelo de negocio.
Este incidente ha reavivado el debate global sobre los límites éticos de la inteligencia artificial y la responsabilidad que recae sobre las empresas tecnológicas en la gestión de estas potentes herramientas.
Fuente: elcongresista.mx


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