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40 científicos mexicanos se suman a otros 460 de 13 países que buscan descifrar la materia oscura

40 científicos mexicanos se suman a otros 460 de 13 países que buscan descifrar la materia oscura

La titular del Conacyt, la Dra. Elena Álvarez-Buylla y un grupo de destacados científicos mexicanos presentaron ante los medios de comunicación los objetivos del Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI).

La ciencia mexicana ha dado un paso importante a nivel internacional al contribuir en la investigación sobre el origen y futuro del universo. La Dra. Elena Álvaez-Buylla, directora general del Conacyt y los científicos de la UNAM y del ININ, los Dres. Axel De la Macorra Pettersson Moriel, Octavio Valenzuela Tijerino y Jorge Cervantes Cota, anunciaron la puesta en marcha del proyecto Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI), una herramienta compleja diseñada para descifrar los misterios de la energía oscura en el universo.

La Dra. Álvarez-Buylla expresó que es apasionante la investigación sobre el origen del Universo y apuntó que el DESI nos ayudará a descubrir “hacia dónde vamos y de dónde venimos”. Expuso que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología apoyó este proyecto con 19 millones 968 mil pesos y aseguró que se seguirá respaldando este tipo de investigaciones que rebasan las fronteras del conocimiento: “Hoy es un día realmente importante y de celebración grandiosa para la ciencia mexicana y para la ciencia internacional, que muestra una vez más que cuando se colabora y se converge en torno a los grandes retos y a los grandes misterios que tiene la ciencia de frontera se llega a metas muy importantes”, apuntó.

Ante representantes de los medios de comunicación, directivos del Consejo e investigadores, la titular del Conacyt y el grupo de científicos informaron que el DESI se encuentra instalado sobre un telescopio en Arizona y comenzó a operar desde el pasado 22 de octubre. También revelaron que el DESI ya ha arrojado datos reveladores acerca de la galaxia M33, generando una primera imagen.

El Dr. Axel De la Macorra Pettersson Moriel, investigador del Instituto de Física de la UNAM y líder del equipo científico mexicano que participa en el proyecto DESI, intervino por videoconferencia y especificó que una de las principales metas de la herramienta es observar y analizar las propiedades de la energía oscura en el universo, así como su desarrollo en los últimos 11 mil millones de años. Reveló que esto es posible debido a que el DESI cuenta con 5 mil fibras ópticas o “5 mil ojos” que cubren “un área de 38 lunas llenas para observar cinco mil galaxias al mismo tiempo, cada 20 minutos, dando un total de 35 millones de galaxias y 2.4 millones de cuásares”.

El Dr. De la Macorra contextualizó que el estudio de la materia oscura y el descubrimiento de los primeros exoplanetas fueron galardonados con el Premio Nobel de Física 2019 y consideró que el DESI podría aportar conocimiento con la misma trascendencia científica que las investigaciones reconocidas recientemente con el Nobel.

En el proyecto DESI colaboran casi 500 científicas y científicos, de los cuales alrededor de 40 son mexicanos, y participan 75 instituciones de 13 países. Entre las instituciones participantes se encuentran el Instituto de Física de la UNAM, con los Dres. Axel De la Macorra y Mariana Vargas; el Instituto de Astronomía de la UNAM, con el Dr. Octavio Valenzuela; el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, con el Dr. Miguel Alcubierre; el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, con los Dres. Alejandro Avilés y Jorge Cervantes; el Cinvestav, con el Dr. Tonatiuh Matos; la Universidad de Guanajuato, con los Dres. Alma González, Gustavo Niz y Luis Ureña; así como estudiantes, posdoctorantes y dos jóvenes catedráticos del Conacyt.

Cabe señalar que las y los científicos mexicanos que colaboran en el proyecto son los encargados de realizar los análisis teóricos de la energía oscura y de la gravedad modificada, así como de la elaboración de análisis de las simulaciones de datos, el tratamiento de los espectros de cuásares y múltiples aspectos teóricos que se requieren para establecer el puente entre las mediciones y la teoría.

Los ponentes explicaron que, en los últimos 18 meses, instituciones de todo el mundo enviaron diferentes componentes para construir el DESI. Entre ellos, los cinco mil robots posicionadores de fibra óptica -del ancho de un cabello humano cada uno- los cuales están sincronizados para enfocar, en menos de 10 segundos, un nuevo conjunto de galaxias diferentes. De esta manera es capaz de recolectar su luz y dividirla en estrechas bandas de color. Detallaron que, con una velocidad topográfica sin precedentes, el DESI puede mapear 20 veces más objetos que cualquier otra herramienta.

Por su parte, el Dr. Octavio Valenzuela Tijerino, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, enfatizó que el DESI, además de observar y analizar la energía oscura, “tiene la capacidad de descubrir objetos poco representados y algunos procesos físicos no esperados como, por ejemplo, la existencia de partículas cuasi-relativistas parecidas a los neutrinos (pequeños neutrones) que no conocemos, así como un mapa de estrellas de nuestra galaxia y de otras cercanas”.

En tanto, el Dr. Jorge Cervantes Cota, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), planteó que se medirán aspectos como el factor de crecimiento debido a la fuerza gravitacional y las condiciones de las que partió el universo para poder trazar su estructura a través del índice espectral y de la suma de la masa de los neutrinos.

El Dr. Mario de Leo Winkler, director del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, señaló que el instrumento DESI ofrece una valiosa oportunidad para consolidar aún más la formación y la colaboración de la comunidad científica mexicana, por medio de la incorporación de estudiantes y posdoctorantes. “El universo está constituido por 100 mil millones de galaxias con 100 mil millones de estrellas. ¿Cómo se generó eso?, ¿cómo llegamos hasta allá?, ¿por qué se generan estas galaxias y por qué esos números? ¿hacia dónde vamos? y ¿cómo va terminar el universo?, esas y otras preguntas que se pretenden contestar con DESI es justamente lo que impulsa a los jóvenes a ingresar a las ciencias”, apuntó.

Finalmente, la Dra. Elena Álvarez-Buylla reflexionó sobre las implicaciones filosóficas y humanísticas que tendrán los resultados arrojados por el DESI: “cuando uno escucha estos datos y estas dimensiones de números de galaxias y de distancias, surge una sensación de humildad y claridad de lo pequeños que somos en el contexto del universo y de lo poco que probablemente tenemos en términos de capacidad de control del universo y probablemente de la naturaleza.”

Asistieron:

Además de la Dra. Elena Álvarez-Buylla, directora general del Conacyt, asistieron el Dr. Mario De Leo Winkler, director del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt; el Dr. Octavio Valenzuela Tijerino, investigador titular del Instituto de Astronomía de la UNAM; el Dr. Jorge Cervantes Cota, investigador del Departamento de Física del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ); y el Dr. Axel De la Macorra Pettersson Moriel, investigador del Instituto de Física de la UNAM, quien participó por vía remota a través de una videoconferencia.

Fuente: Conacyt

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