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La misteriosa “burbuja de roca” que surge de las profundidades

Una gigantesca “burbuja” de roca ardiente, llegada de lo más profundo de nuestro planeta, está brotando justo debajo del estado de Vermont, y se extiende por el subsuelo hacia otras regiones de Nueva Inglaterra sin que los científicos hayan podido hallar aún una explicación.

Según se explica en la revista Geology, los investigadores utilizaron una vasta red de miles de dispositivos de medición sísmica en el mayor estudio geológico de este tipo. Y fue así como lograron detectar la enorme burbuja aflorando bajo Vermont, New Hampshire, Massachusetts y posiblemente también en otros lugares.

“El afloramiento -explica el geofísico Vadim Levin, de la Universidad Rutgers- es como un gran balón de aire caliente, lo que nos hace sospechar que ¨algo¨ está surgiendo, a través de la parte más profunda de nuestro planeta, justo debajo de Nueva Inglaterra”.

Teniendo en cuenta que en Nueva Inglaterra no existen volcanes activos, los investigadores creen que la enorme acumulación se debe a un fenómeno geológico reciente, aunque en este caso eso significa que podría haber estado creciendo de forma lenta pero constante durante decenas de millones de años.

En cuanto a si la masa rocosa podría entrar en erupción algún día, Levin explica que esa es, precisamente, la forma en que suceden esas cosas, aunque no es necesario entrar en pánico, ya que para que eso pase queda aún un largo camino por recorrer.

Es un proceso, explica el científico “que probablemente durará varios millones de años antes de que el afloramiento llegue al lugar al que se está dirigiendo. El nuevo paso, ahora, es tratar de comprender exactamente qué está pasando”.

Levin y su equipo analizaron la burbuja utilizando Earthscope, una gran red de instrumentos de monitorización de actividades sísmicas que se extiende a lo largo de toda Norteamérica. Fue así como los investigadores, literalmente enterrados en dos años de datos, lograron identificar una anomalía térmica justo debajo de Nueva Inglaterra. La anomalía estaba 200 grados más caliente que su entorno, en el manto superior, a unos 200 km. bajo la superficie, y tenía unos 400 km. de diámetro.

“Se trata -explica Levin” de una región muy extensa y que creíamos muy estable, pero encontramos un patrón irregular de cambios abruptos en ella”.

Utilizando las lecturas de las ondas sísmicas a medida que éstas se desplazan bajo tierra, el equipo de geólogos descubrío que la burbuja brotaba directamente bajo el centro de Vermont, y que además se extiende hacia el oeste de Nueva Hampshire y también al oeste de Massachusetts.

Los científicos reconocen que la masa puede extenderse hasta más allá de estos estados, aunque son incapaces de decir exactamente dónde a partir de los datos utilizados en este estudio. “No es un gigante como el que hay bajo el parque Yellowstone -afirma Levin- pero sí que es uno de sus parientes lejanos, ya que aquí, en una escala más pequeña, de apenas unos cientos de km. , algo está sucediendo.”

Queda aún mucho que aprender sobre esta burbuja de las profundidades y su comportamiento, pero los Levin cree que su hallazgo desafía lo que creíamos saber sobre las condiciones geológicas del subsuelo de Norte América, mucho más activo de lo que se pensaba.

“No esperábamos encontrar cambios tan abruptos en las propiedades físicas del manto rocoso bajo esta región -afirma Levin- y la explicación más probable para ello es que esta vieja y geológicamente estable región subterránea es, en realidad, mucho más dinámica y activa”.

Sin embargo, la “burbuja de Vermont” tiene aún un largo camino por delante si quiere llegar un día a la superficie y convertirse en un volcán. Por ahora, nadie puede decir con absoluta certeza si eso llegará a suceder. Tal vez -aventura Levin -no ha tenido aún el tiemp suficiente, o tal vez es demasiado pequeña y nunca lo hará. Volvamos aquí dentro de 50 millones de años y veremos lo que pasa”.

Fuente: abc.es