Crean una batería que podría durar milenios
Estas baterías nucleares de larga duración suponen una completa revolución y pueden ser utilizadas en múltiples ámbitos
Los aparatos electrónicos, desde teléfonos móviles hasta coches, cuentan con baterías de iones de litio (Li-ion) que necesitan ser recargadas tras ser utilizadas por un determinado período de tiempo, ya sean horas o días. Con el uso y las constantes cargas, la calidad de estas baterías se va degradando, haciendo que cada vez necesiten ser recargadas con mayor frecuencia. Además de la molestia que esto supone, las baterías son un elemento muy perjudicial para el medioambiente, ya que la extracción de litio consume mucha energía y su incorrecta eliminación supone un alto grado de contaminación de los ecosistemas.
Por ello, con el constante crecimiento del uso los de dispositivos conectados y las tecnologías informáticas, la demanda de baterías de larga duración se está viendo fuertemente incrementada. En este sentido, los investigadores del sector están comenzando a utilizar el radiocarbono como un elemento que puede ser fuente de nuevas baterías nucleares seguras, pequeñas, asequibles y que puedan durar décadas sin necesidad de ser recargadas.
¿Una batería infinita?
Como ha comentado Alfredo García en su cuenta de X @OperadorNuclear, la idea de una batería que dure toda la vida sin necesidad de recargarse es una realidad cada vez más cercana y lo es gracias a la energía nuclear. Este desarrollo ha venido de la mano de un equipo de investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), dirigido por Su-Il In, profesor del Instituto de Ciencia y Tecnología de Daegu Gyeongbuk.
El profesor ha comentado que «El rendimiento de las baterías de Li-ion está casi saturado» y él y su su equipo han optado por la búsqueda de tecnologías energéticas más futuristas. Por ello, los investigadores generaron un prototipo de batería betavoltaica con carbono-14, una forma inestable y radiactiva del carbono, llamada radiocarbono. Este elemento es económico y fácil de obtener y reciclar y, además, la lentitud de su degradación permitiría alimentar baterías que podrían llegar a durar, en teoría, milenios.
Alfredo García comenta que los coreanos encapsulan el carbono-14 en una estructura de diamante sintético. De esta forma, este valioso mineral actúa por un lado como blindaje natural, bloqueando la radiación y, por otro, como material semiconductor que transforma directamente la energía de las partículas beta en electricidad. De momento, este prototipo logra una densidad de energía 330 veces superior a las anteriores baterías nucleares y puede proporcionar energía sin necesidad de mantenimiento por más de 50 años.
Una completa revolución
El descubrimiento de estas baterías nucleares de larga duración puede suponer una completa revolución y ser aplicadas a múltiples ámbitos. Por ejemplo, In menciona su aplicación en un marcapasos que durase toda la vida de la persona que lo utilizase, eliminando la necesidad de reemplazos quirúrgicos.
Como ha comentado el profesor, la percepción pública sobre la energía nuclear no es precisamente positiva, ya que muchas personas todavía creen que esta energía solamente puede generarse en grandes centrales en ubicaciones remotas que contaminan el planeta sin control. Por ello, el coreano ha afirmado que con estas baterías betavoltaicas «se puede poner energía nuclear segura en dispositivos del tamaño de un dedo».
Fuente: libertaddigital.com