Crean dispositivo portátil capaz de imitar la complejidad del tacto humano
Ingenieros de la Universidad Northwestern (Estados Unidos) han presentado una nueva tecnología que crea movimientos precisos para imitar sensaciones complejas de la piel como la presión, la vibración o el estiramiento.
El estudio se publica en la revista ‘Science’. Al colocarse sobre la piel, el dispositivo inalámbrico, compacto y ligero aplica fuerza en cualquier dirección para generar diversas sensaciones, como vibraciones, estiramiento, presión, deslizamiento y torsión.
El dispositivo también puede combinar sensaciones y operar a alta o baja velocidad para simular un tacto más sutil y realista.
Alimentado por una pequeña batería recargable, el dispositivo utiliza Bluetooth para conectarse inalámbricamente a gafas de realidad virtual y smartphones.
Además, es pequeño y eficiente, por lo que puede colocarse en cualquier parte del cuerpo, combinarse con otros actuadores en matrices o integrarse en dispositivos electrónicos portátiles actuales.
Los investigadores prevén que su dispositivo podría eventualmente mejorar las experiencias virtuales, ayudar a personas con discapacidades visuales a navegar por su entorno, reproducir la sensación de diferentes texturas en pantallas planas para compras en línea, brindar retroalimentación táctil para visitas de atención médica a distancia e incluso permitir a personas con discapacidades auditivas «sentir» la música.
La piel es receptiva a sentidos del tacto mucho más sofisticados. Queríamos crear un dispositivo que pudiera aplicar fuerzas en cualquier dirección, no solo presionando, sino también empujando, girando y deslizando.
Construimos un diminuto actuador que puede empujar la piel en cualquier dirección y en cualquier combinación de direcciones. Con él, podemos controlar con precisión la compleja sensación del tacto de forma totalmente programable», apunta John A. Rogers, de Northwestern, quien dirigió el diseño del dispositivo
La plataforma también puede transferir información a través de la piel. Al cambiar la frecuencia, la intensidad y el ritmo de la retroalimentación háptica, el equipo convirtió el sonido de la música en contacto físico, por ejemplo.
También pudieron alterar los tonos simplemente modificando la dirección de las vibraciones. Sentir estas vibraciones permitió a los usuarios diferenciar entre distintos instrumentos.
«Es solo un ejemplo de cómo el sentido del tacto podría complementar otra experiencia sensorial. Creemos que nuestro sistema podría ayudar a cerrar aún más la brecha entre el mundo digital y el físico.
Al añadir un verdadero sentido del tacto, las interacciones digitales pueden resultar más naturales y atractivas. Creemos que nuestro sistema podría ayudar a cerrar aún más la brecha entre el mundo digital y el físico», explica Rogers.
Fuente: cubasi.cu