Reducir la dependencia de las tierras raras es el objetivo principal de un estudio que aspira a acortar los tiempos en materia de investigación de nuevos materiales magnéticos
En la actualidad la extracción de materiales a la que más peso conceden los países es aquella que tiene como elemento central las denominadas tierras raras. No en vano, hablamos de un grupo de elementos químicos que resulta fundamental en la tecnología moderna debido a sus propiedades magnéticas, eléctricas y luminiscentes.
Su importancia en materia de transición energética y sostenibilidad resulta innegable a estas alturas y su uso en ámbitos como la electrónica de consumo o la industria aeroespacial y de defensa le confiere una importancia estratégica máxima para todos los países en el tablero geopolítico.
Uno de los puntos clave de las tierras raras es su extracción y lo compleja que resulta su separación. Con países como Japón trazando planes para buscar tierras raras en el fondo oceánico, ahora un nuevo estudio puede haber dado la pista clave que lleve a reducir esa dependencia de las tierras raras a través del descubrimiento de nuevos materiales magnéticos gracias al uso de un sistema de inteligencia artificial.
El equipo que lidera Itani ha bautizado el nuevo sistema de búsqueda de materiales como Base de Datos de Materiales del Noreste y la confianza en que sea una herramienta capaz de facilitar el estudio y la combinación de materiales magnéticos para obtener otros nuevos con los que reducir la dependencia de tierras raras es plena.
El trabajo fundamental de la herramienta consiste en revisar toda la documentación con la que ha sido creada y con ella emplear modelos computacionales para identificar si un material presenta magnetismo y hasta qué temperatura puede mantenerse sin que esa propiedad se degrade.
Teniendo en cuenta la vasta cantidad de elementos previos y de documentación, el número de combinaciones posibles para dar con elementos magnéticos nuevos y el coste económico que implicarían los ensayos haría imposible para cualquier equipo investigador adentrarse en ello, de ahí la relevancia de este nuevo sistema.
Jiadong Zang, profesor de Física y coautor del estudio destacó que el objetivo no es otro que «descubrir alternativas sostenibles a los imanes permanentes, y somos optimistas de que nuestra base de datos experimental y las crecientes tecnologías de IA harán que este objetivo sea alcanzable». Con este nuevo sistema, impulsado gracias al potencial de la inteligencia artificial, la ciencia da un salto importante de cara al descubrimiento de esos nuevos materiales magnéticos que pueden resultar clave para reducir la dependencia de las tierras raras.
Fuente: larazon.es


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