La ciencia confirma el grave riesgo que corren las personas que se duchan o lavan platos durante una tormenta

Especialistas advierten que durante una tormenta eléctrica, actividades cotidianas dentro del hogar pueden convertirse en un serio peligro para la salud

Las tormentas eléctricas suelen llevar a las personas a resguardarse en sus casas, bajo la idea de que el interior del hogar ofrece una protección total frente a los fenómenos climáticos. Sin embargo, la ciencia demuestra que este refugio no siempre es suficiente. Acciones tan habituales como lavar los platos o tomar una ducha durante un temporal pueden implicar un riesgo real de sufrir una descarga eléctrica indirecta.

Aunque para muchos la recomendación de alejarse de los grifos durante una tormenta parece exagerada, existen fundamentos científicos que la respaldan. Los registros de accidentes domésticos muestran que el peligro no es un mito, sino una posibilidad concreta cuando la actividad eléctrica es intensa y la vivienda se encuentra conectada a redes externas.

Por qué el agua y las tuberías aumentan el riesgo

Durante una tormenta, los rayos buscan el camino de menor resistencia para llegar al suelo. Las viviendas, aunque aparentan estar aisladas, cuentan con sistemas de cableado y plomería que están conectados a tierra. Si un rayo cae cerca, la descarga puede propagarse a través de las instalaciones eléctricas y de las tuberías metálicas, que actúan como excelentes conductores.

El riesgo se incrementa porque el agua que circula por las cañerías contiene sales y minerales que facilitan la conducción eléctrica. Estar en contacto con grifos, lavabos, duchas o superficies mojadas en ese momento puede provocar una descarga por impacto indirecto. Las consecuencias pueden ir desde quemaduras leves hasta lesiones internas graves o incluso situaciones fatales.

Por este motivo, las autoridades de protección civil recomiendan modificar ciertos hábitos cuando hay actividad eléctrica. Además de desenchufar dispositivos, aconsejan evitar bañarse o lavar platos hasta que la tormenta haya pasado, suspender actividades al aire libre ante los primeros truenos y no refugiarse bajo estructuras metálicas o árboles, reduciendo así riesgos innecesarios dentro y fuera del hogar.

Fuente: heraldodemexico.com.mx

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