Hallan señales de vida en el fondo de la Tierra: descubren microbios que no necesitan energía y son más resistentes que los humanos
Los microbios subterráneos tienen un ritmo de vida extremadamente lento, dividiéndose quizás una vez cada mil años, y adaptándose a la escasez de recursos con una eficiencia sorprendente
Recientemente, un descubrimiento pasó en duda nuestras concepciones sobre cómo se distribuye la vida en el planeta. Este hallazgo sugiere que las profundidades terrestres podrían albergar una increíble diversidad microbiana, e incluso, en algunos casos, superando a la que encontramos en la superficie.
El equipo de investigación, liderado por Emil Ruff del Laboratorio Biológico Marino de Woods Hole y Isabella Hrabe de Angelis del Instituto Max Planck de Químic, desafió la concepción ampliamente aceptada de que la cantidad de vida disminuye conforme nos alejamos del Sol.
De hecho, los resultados publicados en Science Advances revelan que las grietas húmedas de la corteza terrestre no solo albergan vida, sino que, de forma sorprendente, podrían contener más de la mitad de las células microbianas del planeta.
Un descubrimiento sin precedentes: así funcionan los ecosistemas microbianos subterráneos
Un estudio llevado a cabo por científicos internacionales se destaca por su gran alcance.
Con más de 1.400 muestras de microbiomas obtenidas de 50 lugares diferentes alrededor del mundo, los investigadores analizaron ambientes extremos, abarcando desde suelos superficiales hasta perforaciones en minas y acuíferos a grandes profundidades.
Las muestras llegaron a alcanzar una profundidad sin precedentes de hasta 4.375 metros bajo tierra, proporcionando información hasta ahora desconocida.
Microbios que viven a ritmo geológico: como es la supervivencia en el abismo
Los investigadores descubrieron que, lejos de ser un desierto, los ecosistemas subterráneos son increíblemente ricos en vida, aunque con un ritmo extremadamente lento.
Algunas células microbianas se dividen solo una vez cada mil años, adaptándose a las condiciones de recursos limitados con una eficiencia energética impresionante.
Estos microbios aprovechan todo lo que tienen a su disposición, como hidrógeno, metano, azufre e incluso radiación para sobrevivir en entornos de extrema oscuridad y escasez.
Nuevas fronteras en astrobiología: lecciones para la búsqueda de vida en otros planetas
Este hallazgo tiene repercusiones que van más allá de la exploración de nuestro propio planeta.
Según los científicos, si Marte alguna vez albergó agua líquida, sus ecosistemas rocosos a varios kilómetros bajo su superficie podrían haber sido sorprendentemente semejantes a los de la Tierra, lo que abre una nueva perspectiva en la búsqueda de vida fuera de nuestro mundo.
Sin embargo, más allá del campo de la astrobiología, la presencia de estos microbios podría ser fundamental para futuros estudios en biotecnología y medicina.
La biodiversidad oculta bajo la superficie terrestre aún no fue completamente explorada, y es posible que haya compuestos desconocidos esperando ser descubiertos.
Un ejemplo es la estera microbiana de óxido de hierro encontrada en los canales de desagüe de la mina subterránea de hierro de Soudan, en Minnesota, que ilustra este tipo de ecosistemas.
Fuente: cronista.com