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Descubren una nube cósmica solitaria más grande que la Vía Láctea

Una nube cósmica errante repleta de gas caliente vaga por una región del cosmos en la que no existen galaxias: es más grande que la Vía Láctea y posee una masa equivalente a 10 mil millones de masas solares. Podría aportar información sobre las áreas más alejadas y extrañas del universo.

Un equipo de astrónomos de la Universidad de Alabama en Huntsville (UAH) ha descubierto una misteriosa nube cósmica aislada, más grande que la Vía Láctea, en una zona del espacio clasificada como «tierra de nadie» para las galaxias. La nube huérfana está llena de gas caliente y dispone de una masa total de 10 mil millones de veces la masa del sol. Eso la hace más masiva que algunas de las galaxias más pequeñas.

Se estima que esta nube cósmica gigante y enigmática ha sobrevivido durante cientos de millones de años después de ser removida de su galaxia anfitriona. De acuerdo a una nota de prensa, esta sorprendente longevidad es poco conocida, pero puede estar relacionada con el campo magnético presente en la nube.

En futuras investigaciones, los científicos creen que esta nube cósmica y otras que puedan descubrirse desvelarán los misterios sobre las áreas del universo más inhóspitas, completamente desiertas y sin galaxias. El estudio relacionado con este descubrimiento ha sido publicado recientemente en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Desprendida de una galaxia

La nube errante fue descubierta por el equipo de especialistas estadounidenses en el área conocida como Cúmulo de Leo o Abell 1367. La zona se encuentra a unos 300 millones de años luz de la Tierra, y en ese sector se han identificado alrededor de 70 galaxias. Sin embargo, la nube fue descubierta en una parte de la estructura en la que no existen galaxias: según los científicos, sería un desprendimiento de una gigantesca galaxia desconocida.

El Cúmulo de Leo forma parte del Supercúmulo de Coma o Abell 1656, localizado en el centro de la Gran Muralla, la tercera superestructura conocida más grande del universo. El Supercúmulo de Coma es de gran importancia astronómica, porque a pesar de su pequeño tamaño en comparación con las abismales dimensiones del cosmos, ha colaborado con los científicos para entender la estructura del universo. Fue uno de los primeros supercúmulos en ser descubierto.

Localizado en la constelación Coma Berenices, el Supercúmulo de Coma presenta una forma esférica y posee un diámetro de 20 millones de años luz. En su interior alberga más de 3000 galaxias, pero al mismo tiempo cuenta con zonas absolutamente desiertas, como aquella en la cual fue ubicada la nube cósmica que ha motivado la nueva investigación.

Expulsada con violencia

Para poder apreciar esta extraña nube solitaria fue necesario combinar múltiples tecnologías, como el detector de rayos X más importante de Europa, el XMM-Newton de la ESA, o el Very Large Telescope / Multi Unit Spectroscopic Explorer (VLT / MUSE) del Observatorio Europeo Austral, entre otros instrumentos de avanzada.

Los expertos creen que la nube cósmica se separó de su galaxia anfitriona debido a la presión del gas a altas temperaturas en el cúmulo: esto generó que la estructura tomara una velocidad de hasta 2.000 kilómetros por segundo, que en función de la enorme fuerza generada expulsó violentamente a la nube de gas caliente, obligándola a vagar solitariamente por el espacio.

Por último, ha sorprendido a los científicos la larga vida de esta nube cósmica aislada, ya que habitualmente suelen disiparse más rápidamente. Todo indica que su longevidad se debería al intenso campo magnético que posee: el mismo habría suprimido las fuerzas inestables del entorno espacial que, de otra forma, la habrían desintegrado.

Fuente: tendencias21.levante-emv.com