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Confirman teoría sobre el Sol anunciada en el 2004

Hace 17 años el astrofísico J. Martin Laming planteó una teoría sobre el sol: que la composición química de la capa más tenue y externa del Sol era distinta a las capas de abajo. Una prepublicación lo confirma.

Hace ya 17 años, en el 2004, el astrofísico J. Martin Laming, del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos, planteó una teoría sobre el sol: que la composición química de la capa más tenue y externa del Sol era distinta a las capas de abajo. Hoy, según explica el portal Science Daily, su teoría fue validada a través de una prepublicación en el archivo en línea arXiv.

Básicamente lo que logra el nuevo articulo es describir cómo las ondas magnéticas modifican la composición química del Sol. Un proceso que, aunque se había observado desde las ciencias ópticas, es completamente nuevo para la física solar.

“Es satisfactorio saber que las nuevas observaciones demuestran lo que sucede bajo esta capa, no solo en la teoría, sino en la realidad”, comenta Laming al portal de comunicaciones de su instituto.

Para entender mejor lo que fue descubierto lo primero es entender lo siguiente: el Sol está compuesto de varias capas. Los astrónomos han bautizado la capa más externa como la corona solar que es, precisamente, la que solo es visible ante nuestros ojos cuando hay un eclipse solar. La actividad que se da en la corona solar, – como las erupciones solares, las eyecciones de masa coronal, el viento solar de alta velocidad y las partículas energéticas solares – son producidas por los campos magnéticos solares.

Pero según explica Laming, estas mismas ondas solares, al pegar sobre regiones solares más profundas, también cambian su composición química. “De esta manera, la composición química de la corona ofrece una nueva forma de entender las ondas en la atmósfera solar y nuevos conocimientos sobre los orígenes de la actividad solar”.

Para Christoph Englert, líder del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos, hay aún más beneficios en la teoría, ahora comprobada, de Laming. “Estimamos que el Sol está compuesto en un 91% de hidrogeno, pero hay una pequeña fracción de iones como el hierro, el silicio o el magnesio que dominan la salida de radiación en los rayos ultravioleta y X desde la corona. Si la abundancia de estos iones está cambiando, la carga radiativa también cambiaría y es importante para la Tierra que conozcamos esa información”.

También, según señala el laboratorio, el descubrimiento podría impactar los objetos en órbita. “El Sol también libera partículas con alta energía que pueden llegar a dañar satélites u otros objetos en el espacio. Se trata de partículas microscópicas, pero que por su velocidad puede ser peligrosas para equipos electrónicos, paneles solares o equipos de navegación en el espacio”.

Fuente: elespectador.com