Alumnos del IPN apostarán en construir cohetes basados en amor a la ciencia

El futuro aeroespacial está aquí entre cables, prototipos y sueños tan grandes como el universo y las estrellas, donde un grupo de jóvenes mexicanos con ilusiones y mucha tecnología están escribiendo una de las historias más inspiradoras de la ciencia mexicana. Se hacen llamar “Betelgeuse”, y su misión no sólo es construir cohetes, sino demostrar que, con amor por la ciencia, trabajo en equipo y un toque de audacia, los mexicanos también pueden llegar al espacio.

Se trata de un grupo de 12 estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), conformados por Jameson Alberto Vera Pérez, Candido Basilio Cruz, Leonardo Montaño Chino, Abril Ariadna García Viveros, José Manuel López Espinoza, Camila Terrón Ortega, Jesús Alejandro Cruz Ramírez, Rafael Soberanes Téllez, Yaotl Eduardo González Bravo, José Carlos Hernández Baltierrez y Julián ValenciaMogollon, quienes explicaron que la iniciativa surgió ante la necesidad de cubrir el vacío tecnológico que enfrenta la industria aeroespacial mexicana.

“Nació con la idea de poder impulsar, ¿no?, la tecnología aeroespacial aquí en México, más que nada en vehículos lanzadores. tecnología con cargas útiles, ya sea cansas, rovers y experimentos científicos, que puedan ayudar de alguna forma al beneficio de la sociedad mexicana” mencionó en entrevista con Diario de México Leonardo Montaño Chino.

Inspirados por las certificaciones de cohetería de la asociación Trípoli en Mexicali, Baja California, decidieron desarrollar tecnología nacional que pueda beneficiar a la sociedad y abrir camino a nuevos proyectos científicos.

Entre lágrimas y aprendizajes que valen oro

La chispa inicial llegó gracias a dichas certificaciones, donde los estudiantes aprendieron las bases para construir cohetes experimentales. Sin embargo, el verdadero impulso vino de su participación en competencias como Encuentro Mexicano de Ingeniería en Cohetería Experimental (Enmice) 2025 y 2026, así como el mundial de CanSat —satélite enlatado— en la UNAM, donde validan sus prototipos.

“Nuestro prototipo se basó en la competencia que se llama Enmice 2025, el cual fue en noviembre del 17 al 21. Este prototipo fue para la competencia de vuelo de 1 km, realizando todo el diseño desde la construcción de fusilaje, así como la electrónica para comprobar justamente que estamos como capacitados y corroborar que toda la construcción que hemos investigado a lo largo de estos meses, pues se hizo correctamente” mencionó Jesús Alejandro Cruz Ramírez.

Sin ningún apoyo económico por parte del ipn

Para el equipo de “Betelgeuse”, no todo ha sido fácil, ellos han enfrentado obstáculos a lo largo de su proyecto, uno de ellos ha sido la falta de financiamiento para poder llevar a cabo este proyecto mexicano, dado que el IPN no financia el proyecto de manera económica directa o total, aunque sí otorga un soporte fundamental en términos de infraestructura.

Tras ello, según los estudiantes, el apoyo de la institución se divide de la siguiente manera, “La parte de financiamiento ha sido difícil conseguirlo, evidentemente lo hemos tratado de compensar con patrocinadores que es la principal estrategia que tenemos para poder conseguir los recursos, el IPN no nos ayuda económicamente, pero si en las instalaciones, laboratorios, equipo y computo”, anotó Jesús Alejandro.

También mencionó que la Agencia Espacial Mexicana enfrenta recortes presupuestales, lo que genera «topes» u obstáculos para el avance tecnológico en el país.

“Evidentemente sabemos las noticias, ¿no? Ya que la Agencia Espacial Mexicana tiene algunos recortes y eso nos afecta bastante para el avance de la tecnología espacial en México. Y eso es lo que tratamos de hacer, que a pesar de que existe esa problemática digamos ‘topecitos’, existen las ganas, existe la pasión, por hacer este tipo de proyectos que puedan hacer crecer al país” manifestó José Manuel López Espinoza.

Estrellas, empresas y un méxico que mira arriba

El entusiasmo y el talento del equipo no ha parado, toda vez que se han encontrado activamente participando en ferias y eventos académicos, con el objetivo de motivar a otros jóvenes a involucrarse en la ciencia y la tecnología, consolidándose como un “semillero” de talento que garantice la continuidad del proyecto incluso después de que sus miembros egresen.

Los alumnos remarcaron que aspiran a crear empresas de tecnología espacial, además de especializarse en áreas como ingeniería mecánica y robótica, ello para contribuir a la automatización de la industria en México.

«No solo queremos construir cohetes, queremos cambiar la forma en que se hace tecnología en el país, me gustaría también ayudar a más personas a que estén interesadas en el campo para poder hacer que crezcan y que no nada más se quede como una idea, sino también como una acción y que ellos también vean algo logrado por ellos», concluyó José Manuel.

Fuente: diariodemexico.com

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