DestacadaMedio Ambiente

Árboles tropicales se resisten a morir y toman acción propia contra la sequía

Las plantas son conocidas por crear sus propios métodos “inteligentes” para defenderse de las plagas y agresiones, sin esperar la ayuda del hombre. Ahora se descubrió otra sorprendente adaptación, y se refiere a los árboles tropicales en su resistencia a morir de sequía.

Sin duda es una buena noticia, sin embargo la mala es que paralelamente se evidencia como están sufriendo. La destrucción de alrededor del 20% del Amazonas y en manera masiva en los restantes bosques nativos está causando menos evaporación, menos precipitación, y más sequía. Un problema anunciado días atrás como casi irreversible si no se detiene.

Un estudio demostró ahora que los árboles de Paracou en la Guyana Francesa tienen su propio método de defensa, y probablemente otros árboles también. Usan sus células vivas alrededor de la madera, para conservar y redistribuir el agua en manera inteligente, sólo donde se necesita más.

“Es un método único”, destacó la Universidad de California en Riverside, Estados Unidos, el 21 de febrero.”Los árboles tropicales en la selva amazónica pueden ser más resistentes a la sequía de lo que se pensaba”.

Las células vivas que tomaron la acción de defender su vida, normalmente transportan el agua, ya que el líquido con nutrientes viaja por la madera, llamada xilema por los científicos. De ahí sube a los tallos y hojas.

Lo deciden ante la emergencia de almacenar el agua para su posterior uso, pero no pueden evitar la muerte del árbol si la sequía se prolonga demasiado.

Cuando las raíces de las plantas comienzan a absorber menos agua, estas reaccionan “succionando” con más fuerza para extraer el agua y llevarla a sus raíces y sus hojas.

“En algún momento durante esta lucha, las burbujas de aire pueden ser empujadas al xilema (madera) causando embolias análogas a aquellas que se forman en el sistema vascular humano. Estas embolias bloquean el flujo de agua, dando lugar a un fenómeno llamado falla hidráulica”.

En este momento el árbol comienza a agonizar por falta de agua.

“Cuanto más rápidamente una planta o árbol desarrolla una falla hidráulica, más susceptible es a la sequía”.

Los científicos estaban estudiando en el laboratorio que tan rápido los árboles amazónicos desarrollaron la falla hidráulica, y ahí vieron la reacción de las células, el “parénquima vivo que rodea la madera”.

Además observaron que los árboles tropicales comparados con los de los bosques templados, tienen tres veces más células vivas capaces de redistribuir el agua.

“Afortunadamente, nuestros experimentos hasta ahora sugieren que los árboles tropicales pueden ser más resistentes a la sequía que antes, y que usan una forma realmente única de protegerse a sí mismos “, dijo Santiago, sin embargo anticipó que: “el calentamiento continuo del planeta eventualmente causará la mortalidad generalizada”.

Efecto en cadena

Los bosques tropicales son lugares húmedos que están siendo atacados por diferentes frentes, lo que dificulta que puedan estar en grado de soportar las sequías causadas por el hombre y el cambio climático.

El calor récord y la sequía durante El Niño de 2015-16, los afectó, pero más los afecta la deforestación, que disminuye las precipitaciones regionales.

“Si los árboles mueren debido a esas sequías, el carbono que almacenan se liberará en la atmósfera, donde exacerbará aún más el calentamiento global”, dijo Santiago.

Los bosques tropicales acumulan los gases y reducen el efecto invernadero a nivel mundial.

“Si mueren y se descomponen, pueden convertirse en una fuente de carbono atmosférico”, y agravar la situación. “Debido a su tamaño, lo que sucede en el Amazonas afecta al mundo entero “, agregó.

Un diagrama del ciclo del carbono muestra como la selva amazónica juega un papel importante en el ciclo global del carbono.

Fuente: lagranepoca.com