Tecnología

Las tendencias tecnológicas que darán forma a las innovaciones en 2023

2023 promete ser un año repleto de innovaciones en el sector tecnológico, sobre todo a partir del uso cada vez más extensivo de la inteligencia artificial (IA) y las nuevas herramientas de hardware que van abriéndose camino en el mercado. Nuestra dependencia tecnológica aumenta gradualmente año tras año, así que nunca está de más ponerse al día con los nuevos avances para saber cómo adaptarnos a ellos lo antes posible.

Estas son algunas de las principales tendencias tecnológicas que puedes esperar en 2023:

1. Las IA conversacionales

La presentación pública de la tecnología de ChatGPT dejó a millones de personas sin habla con un sistema capaz de conversar con una elocuencia sorprendente en múltiples idiomas. Mientras que los anteriores intentos de crear chatbots eficaces resultaban más bien graciosos y estaban lejos de proporcionar una IA realmente funcional, las conversaciones de ‘Asistente’ ofrecidas por ChatGPT son tan realistas que resulta fácil olvidar que se trata de una máquina.

Los desarrolladores de ChatGPT anuncian, por otra parte, que la futura ChatGPT-4 será todavía más impresionante y prevén su lanzamiento a mediados de 2023. El potencial de esta nueva tecnología es tan extraordinario que incluso la propia Google está empezando a preocuparse. ChatGPT-3 ya es capaz de ofrecer respuestas y explicaciones muy precisas, bien hilvanadas a todo lo que se le pregunta, lo que puede suponer una seria amenaza para el buscador web.

Más allá de las implicaciones éticas que pueda tener ChatGPT –capaz de reciclar toda la información de internet y crear una red de redes escrita mayoritariamente por una IA–, a nivel de usuario su eficacia se traducirá fundamentalmente en bots de conversación mucho más útiles para todo tipo de plataformas online. De esta forma, podremos conseguir ayuda online, resolver incidencias o contratar planes más fácilmente… a costa, eso sí, de la pérdida de trabajo de miles de teleoperadores y teleoperadoras en todo el mundo.

2. El uso de sistemas de verificación biométricos

El mayor flujo de dinero a través de internet está multiplicando los ciberataques sufridos en todo el mundo. Por eso es más necesario que nunca proteger los datos personales con nuevas herramientas digitales que nos permitan mantener a salvo nuestra información privada online. Es una especie de carrera entre los hackers y las empresas de ciberseguridad, donde cada nuevo ataque genera una nueva contramedida para neutralizarlo. A la larga, esta batalla entre el ‘bien y el mal’ digitales nos va entregando un internet más protegido y seguro.

Todavía nos encontramos en mitad de una transición donde herramientas de ciberseguridad como los gestores de claves están extendiéndose como antes lo habían hecho las VPN y los antivirus. Los esfuerzos en materia de ciberseguridad para proteger la información digital de los usuarios no solo están logrando que las contraseñas sean cada vez más robustas en promedio, sino que, además, están convirtiendo los sistemas de verificación 2FA en uno de los estándares de ciberseguridad indispensables.

A todo esto hay que añadir la popularidad cada vez mayor de los sistemas de verificación biométricos en los celulares y las tablets. Estos sistemas pasarán a emplearse de manera habitual para confirmar nuestra identidad en la mayoría de las transacciones online. Deberemos acostumbrarnos entonces a escanear nuestra huella dactilar o nuestros rasgos faciales con mucha más frecuencia de la que tal vez nos gustaría.

3. La renuncia al petróleo y al gas

Mientras que la tecnología de la información continúa avanzando al ritmo del siglo XXI, los sistemas de calefacción, las cocinas de nuestros hogares y el transporte urbano e interurbano parecen seguir anclados en 1950. Los motores de combustión y la calefacción o las cocinas a gas deberían haber quedado desfasados hace ya muchos años, pero la avaricia de algunas empresas y la falta de innovación estaban lastrando esta transición; al menos hasta ahora.

Las cosas están cambiando gracias a las nuevas tecnologías en baterías, al auge de la producción de electricidad procedente de plantas eólicas y fotovoltaicas y unas circunstancias geopolíticas excepcionales, debido a la invasión de Rusia a Ucrania. El chantaje energético que trató de imponer Rusia hizo despertar a muchos gobiernos que ahora están apostando decididamente por una transición hacia las energías limpias en forma de autos y sistemas de calefacción 100% eléctricos. Por supuesto, esto también tendrá repercusiones en México.

Hábitos como encender la cocina con un cerillo, revisar el contador del gas o pisar el embrague para cambiar las marchas del auto, pasarán pronto a ser una reliquia del pasado. El cambio climático aguarda con impaciencia las innovaciones que prometen abaratar los costes de la gran transición energética de nuestro tiempo durante 2023.