La tecnología empieza a marcar tendencia en el negocio de la moda

Desde los fabricantes de prendas deportivas hasta las marcas de lujo, todos apuestan por la ropa inteligente.

La tecnología siempre ha formado parte de la moda. No solo como inspiración, también como parte de los tejidos más espectaculares. El primero en implementar a nivel mundial tejidos tratados tecnológicamente fue Paco Rabanne, quien experimentaba con todo tipo de materiales que transformaba en Alta Costura tecnológica. En España también hemos visto como grandes diseñadores han utilizado los últimos adelantos tecnológicos para conformar un nuevo tipo de moda en el que la experimentación forma parte de la creación.

Siona García, la genial diseñadora canaria de Alta Costura, saltó a la fama gracias a sus vestidos- raffia, fabricados con el mismo panamá con el que se fabrican los famosísimos sombreros. La revolución en cuanto a sus prendas le sirvió para darse a conocer primero y para convertirse después en una innovadora constante con materiales, texturas y diseños que le valieron el “Dedal de Oro” en su última edición.

Ni que decir tiene que las prendas deportivas no podrían sobrevivir sin la alta tecnología. Los institutos de investigación de nuevos materiales de empresas como Adidas, Nike, Under Armour o Uniqlo son toda una experiencia para todos aquellos que pensamos que una zapatilla de deporte es poco más que un producto – más o menos atractivo- para practicar deporte.

Uniqlo, por ejemplo, salta a la fama por sus famosos plumíferos con tecnología ultra -down, que no pesan un gramo, no se arrugan, caben en cualquier sitio y aguantan temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Divertidos, fáciles de combinar – la gama de colores es tan amplia como la naturaleza- y a precio más que asequible han conquistado desde su Japón natal el resto del mundo. Uniqlo parece que próximamente llegará a España, aunque aún no está claro si en Madrid o en Barcelona y la fecha final.

Las marcas de lujo también llevan años utilizando las nuevas tecnologías para adaptar sus productos. Los plumíferos Moncler, por ejemplo son mundialmente conocidos gracias a su técnica no solo de diseño, sino de tratamiento de los tejidos para aguantar frío, calor, lluvia… Hace unas semanas Moncler anunciaba también que, gracias a la tecnología incluirá un chip electrónico “generalmente utilizado para sistemas de pago que sirve para confirmar la autenticidad de un producto” y que, por medio de aplicaciones específicas que los clientes pueden descargar en su celular pueden saber si el producto es original o no. Y así intentar evitar la piratería. Según la Oficina contra la piratería europea el equivalente del 9.7 por ciento de las ventas de marcas de productos de lujo fueron falsificaciones en 2015, lo que supuso un coste para la industria de 28 mil 700 millones de dólares.

La “ropa inteligente”, lanzada el año pasado por Polo Ralph Lauren es otra de las unidades de negocio que más están invirtiendo y desarrollándose. En el caso de RL para su colección de ropa deportiva, que es donde primero se adaptan las nuevas tecnologías. Mejorar la salud, controlar la transpiración del cuerpo, el ritmo cardiaco y la capacidad pulmonar son algunas de las novedades que sus dispositivos son capaces de medir en la ropa y trasladar a gadgets.

Fuente: Expansión

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