Con moléculas análogas logran investigadores de la UNAM destruir células cancerígenas en hígado

La Secretaría de Salud reporta más de cinco mil muertes al año a causa de cáncer hepático. Ante esta problemática investigadores de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollaron una serie de moléculas análogas capaces de destruir células cancerígenas en el hígado.

El doctor Enrique Ramón Ángeles Anguiano, fundador y responsable del Laboratorio de Química Orgánica de este campus universitario, detalló que “los nuevos compuestos son semejantes al éster fenetílico del ácido cafeíco (CAPE), es decir, el producto natural activo de la jalea real”.

“Iniciamos cuando el doctor Saúl Villa Treviño, investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), descubrió que el CAPE protegía el hígado y atacaba a las células cancerígenas. Sintetizamos el producto natural en el laboratorio, mejoramos su rendimiento, del 24 aumentamos a 48 por ciento; modificamos su estructura química por métodos computacionales y logramos obtenerla en una semana a menor costo que el producto natural”, enfatizó el académico.

Después del modelado en el laboratorio y de varios meses de análisis, el equipo de investigadores detectó que dos de los nuevos compuestos eran 30 por ciento más activos que el CAPE de la jalea real, descubrieron que su toxicidad es baja y llamaron a su línea de investigación “Compuestos análogos del éster fenetílico del ácido caféico y uso de los mismos para preparación de composiciones farmacéuticas para prevención y tratamiento de cáncer”.

Además, los beneficios de este producto van desde la eficacia en su obtención, hasta los bajos efectos secundarios a comparación de la quimioterapia tradicional. 

De manera posterior, el equipo de trabajo buscaba si esos compuestos sólo eran activos contra el cáncer hepático u otro tipo de tumor. “Así que hicimos pruebas in vitro de cáncer de mama, de próstata y cervicouterino y encontramos que son muy activos. Tenemos indicios de que está relacionado con el fenómeno de apoptosis, es decir la muerte de células provocada por ellas mismas; entonces fue el punto de partida para diseñar nuevas estructuras químicas y ahora tenemos 60 compuestos, de los cuales 3 son más activos en cáncer hepático que el CAPE natural”, detalló Ángeles Anguiano.

En la lista de los 60 compuestos activos, figuran moléculas con actividad biológica contra la hipertensión, enfermedades gastrointestinales y antiparasitarias.

Después de diez años de trabajo, el desarrollo de estas moléculas tiene el registro de patente nacional, además el grupo de investigación obtuvo el quinto lugar del Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación (PROFOPI 2014-2015) de la UNAM, cuyo objetivo es fomentar la cultura de la propiedad industrial en la máxima casa de estudios.

“Desgraciadamente la mayor parte de la ciencia que generamos se queda en las paredes de las instituciones de investigación, se requieren millones de pesos para completarla y que llegue a la sociedad. Nuestra investigación es como esta analogía: tenemos un auto armado, ya listo; pero no tenemos gasolina, necesitamos que ese carro arranque para que beneficie a la sociedad y sea considerado como tratamiento contra el cáncer”, finalizó el doctor Enrique Ángeles, con trayectoria de más de 35 años en la UNAM.

Samara García Hernández

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