Descubrimiento de un marsupial carnívoro extinto

Se ha determinado que unos restos fósiles pertenecieron a una especie, ya extinta y hasta ahora desconocida, de marsupial devorador de carne. Esta bestia debió aterrorizar a muchos otros animales en los bosques de Australia hace unos 5 millones de años. La identificación de los rasgos del ejemplar como propios de una especie distinta a todas las demás conocidas se ha hecho a partir de restos fósiles descubiertos en el remoto noroeste de Queensland.

La catalogación como especie la ha realizado el equipo de Mike Archer, profesor en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia.

El animal, calificado como “hipercarnívoro”, de que se cree que pesaba entre 20 y 25 kilogramos, es un primo evolutivo lejano y mucho más grande del mayor marsupial carnívoro actual de Australia y alrededores, el Diablo de Tasmania, que pesa unos 10 kilogramos.

La nueva especie, llamada Whollydooleya tomnpatrichorum, es la primera criatura a la que se ha logrado identificar formalmente de entre una serie de extraños animales desconocidos hasta ahora cuyos restos han reposado desde su muerte en un yacimiento paleontológico recientemente descubierto en Queensland, bautizado como “New Riversleigh”.

El Whollydooleya tomnpatrichorum tenía dientes muy poderosos, capaces de matar y trocear a los mayores animales de su época y lugar.

El período del Mioceno tardío, hace entre 12 y 5 millones de años, cuando Australia empezó a secarse y la megafauna comenzó a evolucionar hacia tamaños corporales inferiores, es uno de los más misteriosos y menos conocidos en el pasado del continente. Los fósiles de animales terrestres de este período son extremadamente escasos, debido a la creciente aridez que el continente sufrió en aquella época.

Los análisis de dientes de animales del mismo yacimiento paleontológico sugieren que los alimentos que estaban comiendo los herbívoros en el Mioceno tardío en este lugar eran plantas más duras y resistentes a las sequías. Otros detalles sugieren que había más polvo abrasivo en el ambiente.

Aunque los individuos de la especie Whollydooleya tomnpatrichorum se cobraron sin duda infinidad de víctimas mortales en aquellos bosques cada vez más secos de hace alrededor de 5 millones de años, sus días estaban contados. El cambio climático de la época fue el aniquilador implacable de esta temible bestia.

Fuente: NCYT

 

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!