La Capital Mundial del Relámpago está en Venezuela según la NASA

Lo llaman “La tormenta eterna de Catatumbo” o “El faro de Maracaibo”. Allí, los relámpagos son tan habituales que la gente del estado de Zulia, en Venezuela, los ha incluido en su bandera.

Menos de 30 minutos después de que se forme la primera nube, comienzan los destellos. Luego, sucede cada vez más rápido; no es raro contar 200 rayos por minuto. Después de eso, la nube se convierte en un farol gigante que aclara la noche.

“Puedes leer el periódico en mitad de la noche gracias a la intensidad del brillo”, comentó Jonas Pointek, un fotógrafo que ha documentado las tormentas.

La gente que vive en la ribera del lago de Maracaibo, cerca del río Catatumbo en Venezuela, sabe que habrá un espectáculo como este durante un número de días que equivale al 80 por ciento del año, en general, de abril a noviembre: un promedio de 297 días, para ser exactos, según reveló un análisis publicado en el Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense.

Esto fue suficiente para que la NASA declarara el área como la Capital Mundial del Relámpago y le quitara la corona a la Cuenca del Congo en África. La razón detrás del cambio: dieciséis años de datos provenientes de los sensores satelitales de relámpagos que permitieron que el equipo analizara los números con una precisión nunca antes vista.

“Los cazadores de tormentas tienen que conducir cuesta arriba o cuesta abajo por las montañas”, explicó Alan Highton, de Catatumbo Camp, que se ha especializado en turismo de relámpagos en el área durante casi ocho años. “Pero la singularidad de Catatumbo es que puedes sentarte aquí en nuestro campamento, beber una cerveza fría y las tormentas vendrán a ti”. Dice que las tormentas más hermosas llegan en noviembre y, según los datos, tienen su auge durante septiembre.

El secreto de los relámpagos de Catatumbo radica en la topografía única del lugar. Por el sur, las montañas de los Andes surcan el lago de Maracaibo en forma de herradura, mientras que el mar Caribe lo toca por el norte. La brisa fría de la montaña baja hacia el valle por la noche y choca con el viento tibio que viene del mar y el lago de tal manera que crean condiciones óptimas para las centellas.

A pesar de que la mayoría de la gente que sobrevive a un rayo sufre daños neurológicos severos, no es tan habitual que las descargas sean mortales. (Hace poco, 65 personas murieron por un rayo en Bangladés, según información de CNN).

Según lo que cuenta Highton, cuando los relámpagos están cerca, los habitantes no toman más precauciones que quedarse dentro de casa, donde incluso si el rayo cae sobre el techo de lámina, están protegidos por los pisos de madera. Sin embargo, algunos pescadores han muerto en el lago por este motivo.

“En un bote puedes alejarte, pero no te puedes esconder”, afirma Highton.

De acuerdo a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, en Estados Unidos las probabilidades de que te caiga un rayo son de 1 a 12.000 durante toda la vida. Según Highton, los rayos golpean a una de cada tres personas al año cerca del lago de Maracaibo.

No existe el modo infalible de prepararse para esto. Peroes algo que puede estar próximo a cambiar. Esta semana, los científicos mandarán globos meteorológicos sobre el lago de Maracaibo como parte de un proyecto continuo, pero independiente, que ayudará a predecir mejor cuándo y dónde va a caer un relámpago.

Fuente: nytimes.com

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