Trazamóvil, exitoso desarrollo que mide potencial de yacimientos

Trazamóvil, es una unidad móvil diseñada por el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) que permite a Pemex determinar la saturación de aceite remanente en yacimientos naturales fracturados (YNF) y con ello se reduce el tiempo de exploración y se crea un ahorro económico.

Las pruebas que realiza el Laboratorio Móvil de Trazadores (Trazamóvil) son in situ y de esta forma se logran analizar hasta 600 muestras por semana y obtener resultados preliminares en dos. Los métodos tradicionales toman muestras esporádicamente y se examina una cada cuatro días.

“En México somos los únicos que podemos realizar un estudio de pruebas de trazadores completo: diseño, ejecución e interpretación de resultados. Las empresas que ofrecen ese servicio en el país son extranjeras, no hacen todo el procedimiento y aún requieren del envío de muestras a otros laboratorios”, señaló la doctora en ingeniería petrolera Jetzabeth Ramírez Sabag, líder del proyecto.

La especialista del IMP describió que para realizar una prueba de trazadores químicos y radiactivos se toma una muestra que pasa por un proceso de preparación, ya listos se introducen al cromatógrafo que separa los compuestos. Después los datos se colocan en una curva representada en una gráfica de tiempo y concentración, con ello los investigadores interpretan y obtienen información altamente confiable sobre lo que ocurre en el yacimiento.

Explicó que cada análisis de muestra en laboratorio extranjeros cuesta dos mil 400 pesos, considerando 700 pesos del cilindro por cada uno y los resultados se obtienen al menos un mes después. Con el uso del trazamóvil se evitan importantes gastos.

El innovador sistema de medición surgió de la necesidad de Pemex de determinar la saturación de aceite remanente en campos  petroleros de forma confiable y expedita, y cuenta con el apoyo financiero del Fondo Sener-Conacyt- Hidrocarburos.

Las pruebas de trazadores son una herramienta que determina la saturación remanente de aceite, y consisten en inyectar trazadores (sustancias químicas) al yacimiento para analizar e interpretar los fluidos en el laboratorio.

“Los métodos de recuperación secundaria o mejorada que se implementan en yacimientos para producir el aceite representan grandes inversiones y es necesario conocer, con la mayor aproximación posible, el volumen de hidrocarburos que existe en los campos petroleros —que actualmente se encuentran en segunda o tercera fase de explotación — para hacer rentable el proyecto”, precisó la doctora Ramírez Sabag, miembro de la Academia de Ingeniería de México.

En el proyecto se estableció analizar cuatro pruebas para determinar la saturación remante de aceite en los campos Sitio Grande, de la Región Sur, y el complejo Cantarell, en la Región Marina Noroeste de México.

Ramírez Sabag relató que el Trazamóvil brinda soporte confiable y expedito porque cuenta con la tecnología e investigación desarrollada por su equipo de trabajo desde el año 2000. En el área de laboratorio se tiene un equipo cromatógrafo que realiza la separación de los compuestos. Además, se adaptó el equipo Emelitra (también diseñado y manufacturado por el IMP), que mide concentración en línea de trazadores radioactivos en tiempo real, es decir, sin tomar muestras.

El laboratorio cuenta con un espacio de oficina, un dormitorio —para que los especialistas realicen las pruebas in situ— y comunicación de red satelital que sirve en el envío de resultados de forma remota. Se trabaja a distancia para analistas de Pemex.

En noviembre del año 2015 se llevó a campo y Trazamóvil tomó muestras en el campo Sitio Grande, del Activo Integral Musmac-Macuspana, Reforma, Chiapas.