El cambio climático vuelve caníbales a algunas especies

Debido a la subida global de las temperaturas, las poblaciones de plancton del noroeste del Pacífico se han mudado al fondo en busca de aguas más frescas, seguidas por los peces que se alimentan de estos organismos microscópicos. Pero las consecuencias van más allá: según sugiere un reciente estudio, las gaviotas que habitan la costa oeste estadounidense han comenzado a comerse a sus crías y huevos debido a la falta de sustento marino.

Seis de cada diez grandes mamíferos están amenazados de extinción

El 59 por ciento de los grandes carnívoros y el 60 por ciento de los herbívoros de mayor tamaño del planeta están clasificados como amenazados de extinción. La situación es especialmente grave en el África subsahariana y en el sudeste de Asia, donde existe la mayor diversidad de grandes mamíferos.

Los ratones de laboratorio son demasiado pulcros

Los investigadores suelen encargar por Internet los ratones de laboratorio, pero ahora el inmunólogo David Masopust ha venido a ponerlo todo patas arriba. Hace unos años, mientras trabajaba en la Universidad Emory, se desplazó hasta una granja situada a unas horas de allí para capturar él mismo los roedores. Sospechaba que los ratones de laboratorio comerciales estaban perdiendo leucocitos esenciales debido a la inexperiencia de su sistema inmunitario, como consecuencia de la crianza en instalaciones impolutas. Masopust, ahora profesor de la Universidad de Minnesota, decidió contrastar sus sospechas y, tras una década de trabajo, sus conclusiones le dan la razón: los ratones de laboratorio usados por la comunidad científica y el sector farmacéutico para ensayar los fármacos y las vacunas humanas son, en cierta manera, modelos deficientes del sistema inmunitario maduro del ser humano.