Investigadores crean mini-intestinos contra la fibrosis quística

Mini-intestinos cultivados en el laboratorio empleando células de pacientes con fibrosis quística pueden ayudar a identificar a los que tienen más probabilidades de beneficiarse de nuevos fármacos, según un nuevo estudio de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Utrecht, en Países Bajos.

Los resultados, publicados en Science Translational Medicine, abren el camino para la explotación de los llamados organoides como una herramienta para la detección de fármacos y personalizar el tratamiento para los pacientes con fibrosis quística y otras patologías genéticas.

La fibrosis quística, una enfermedad en la que la mucosidad pegajosa obstruye los pulmones y otros órganos, es causada por mutaciones en el canal CFTR. Recientemente, se han aprobado terapias dirigidas a CFTR para el tratamiento de la fibrosis quística, pero identificar el subgrupo de pacientes con más probabilidades de responder a estos medicamentos sigue siendo un reto, lleva mucho tiempo y resulta costoso.

Para predecir mejor la respuesta clínica de los individuos, Johanna Dekkers y sus colegas cultivaron organoides intestinales, cultivos de células madre adultas tridimensionales que se asemejan a los intestinos, a partir de biopsias rectales de 71 pacientes con fibrosis quística que portaban una amplia gama de mutaciones CFTR.

Los investigadores encontraron que las respuestas de los mini-intestinos a los fármacos que se centran en CFTR in vitro se correlacionan estrechamente con los datos publicados de ensayos clínicos de los mismos medicamentos. Sobre la base de estos resultados, se seleccionó a dos individuos con mutaciones CFTR raras cuyos organoides rectales respondieron fuertemente al tratamiento.

De hecho, cuando se administró el fármaco, ambos individuos mostraron menos síntomas de la enfermedad y mejora de la función pulmonar. En conjunto, los resultados apoyan la posibilidad de utilizar organoides derivados del paciente para adaptar los tratamientos a las personas.

¿Qué es la fibrosis quística?

La fibrosis quística es la enfermedad genética más frecuente en la raza blanca y se produce por una mutación que ocasiona un defecto en la proteína que funciona como canal de cloro en las células de los organismos. Además del sistema respiratorio la mutación también daña el funcionamiento del páncreas, el hígado, el intestino delgado o las glándulas sudoríparas.

Se estima que en todo el mundo hay unas 70 mil personas que padecen fibrosis quística (FQ). La enfermedad se produce por mutaciones en el gen que codifica la denominada proteína reguladora de la conductabilidad transmembrana de la FQ (CFTR, por sus siglas en inglés: ‘cystic fibrosis transmembrane conductance regulator’) que actúa como canal de cloro y participa en la liberación de adenosina trifosfato y en la regulación de otros canales de transporte de iones.

Esta proteína se expresa en las células epiteliales del aparato respiratorio, en el páncreas, en las vías biliares, en las glándulas sudoríparas y en el sistema genitourinario. Su alteración conduce a una anomalía en el transporte de iones, de manera que los pacientes producen un moco espeso y viscoso, que obstruye los conductos del órgano donde se localiza y con repercusiones multisistémicas que condicionan la variedad de sus manifestaciones clínicas.

La afectación es más evidente en el aparato respiratorio por un cúmulo de secreciones espesas que origina una cascada inflamatoria que destruye y provoca bronquiectasias (dilatación anormal y permanente de los bronquios) con síntomas como tos, expectoración de secreciones espesas, infecciones respiratorias, sensación de ahogo (disnea) y al progresar un deterioro importante de la función pulmonar que requiere finalmente de un trasplante bipulmonar.

Fuente: Europa Press